Share

Capítulo 6. Obsesión

Author: Betty06
last update publish date: 2026-09-02 23:18:50

​En la voz de Mauro

El silencio de mi apartamento se sentía más pesado de lo normal. Entré lanzando las llaves sobre la mesa del recibidor, me desabroché el cuello de la camisa y me dejé caer en el sofá. Toda mi vida había estado rodeado de lujo y mujeres superficiales, pero esa mañana una extraña sensación de vacío se me instaló en el pecho, una molestia que no podía sacudirme del cuerpo.

​Tenía que saber quién era aquella dama.

Jamás me había sentido tan bien con alguien. No era solo la atracción física; era su combinación perfecta de belleza, dulzura y esa mente brillante que me había dejado fascinado bajo las estrellas. Era única. Y yo, como un completo idiota... m****a, ni siquiera le había preguntado su nombre.

​Al despertar en el observatorio la cúpula ya estaba bañada por la luz de la mañana y me encontré completamente solo. Lo único que había dejado atrás era un sutil e inconfundible rastro a vainilla impregnado en la tela de mi saco y en las sábanas. Una sombra escurridiza que se me había escapado entre los dedos.

​No podía quedarme de brazos cruzados. Me duché a toda prisa, me vestí y salí directo a la corporación.

​Al llegar al piso ejecutivo, caminé con paso firme hacia la oficina principal.

​—Adela —llamé a la secretaria de mi padre tan pronto como crucé la puerta de recepción.

​—Buenos días, joven Mauro. ¿En qué puedo ayudarle?

​—Necesito de inmediato el listado completo de asistentes a la gala de anoche. Absolutamente todos los nombres.

​Adela asintió con eficiencia y, a los pocos minutos, entró a mi oficina dejando una carpeta sobre el escritorio. Comencé a revisar los nombres uno a uno con desesperación. Todos eran conocidos: herederos de familias con las que teníamos negocios, proveedores de alto nivel y un puñado de analistas juniors de la empresa que habían recibido invitación.

​Quizás ella era una de las jóvenes profesionales que recién ingresaba a la firma, o tal vez había venido como acompañante de alguno de los invitados. La idea de que estuviera vinculada a otro hombre me revolvió el estómago. Tenía que ser metódico.

​Tomé el teléfono corporativo y marque el número directo de Alejandro, mi mejor amigo y el único en quien podía confiar para este tipo de asuntos.

​—¿Qué pasó, Mauro? —contestó Alejandro al segundo tono, con voz somnolienta—. Apenas son las nueve de la mañana y anoche la fiesta terminó tarde.

​—Necesito que me ayudes a encontrar a una mujer —fui directo al grano, paseándome de un lado a otro detrás de mi escritorio—. La vi anoche en la gala. Llevaba un vestido verde esmeralda. Necesito saber quién es, Alejandro.

​Se hizo un silencio al otro lado de la línea, seguido por una risa incrédula.

​—¿Estás loco? Estuve en la gala toda la noche, hablé con media fiesta y te juro que no vi a ninguna chica con un vestido esmeralda. ¿Estás seguro de que no te lo soñaste?

​—No me lo soñé —apreté el puño sobre la madera del escritorio, sintiendo cómo el recuerdo de su piel y su aroma a vainilla me quemaban la memoria—. Estaba allí. Se fue al amanecer y no tengo su nombre, pero necesito encontrarla.

​Alejandro soltó un largo resoplido de resignación a través del auricular.

​—Está bien, está bien. Si el gran Mauro Vance está perdiendo la cabeza por una aparecida, esto debe ser serio. Pásame la lista de invitados y hablaré con la gente de logística y relaciones públicas a ver si alguien la vio salir. Pero no te prometo nada, amigo.

​—Solo encuéntrala —sentencié antes de colgar.

​Me apoyé contra el ventanal de mi oficina, observando los rascacielos de la ciudad. No me importaba cuánto tiempo me tomara ni cuántos recursos tuviera que mover: la mujer del vestido esmeralda no se iba a quedar como un simple fantasma en mi vida.

Continue to read this book for free
Scan code to download App

Latest chapter

  • Nerd Contratada por el Padre de Mi Hijo   Capítulo 49. Fuego Cruzado

    En la voz de MauroEl mensaje de mi padre no admitía un no por respuesta: una reunión de emergencia en la biblioteca de la mansión familiar, convocada con el carácter de extrema urgencia. Sabía perfectamente que el idilio de la montaña tarde o temprano chocaría de frente con la realidad de mi mundo, pero la tensión que respiré al cruzar las puertas de la residencia Vance superaba cualquier precedente.En la gran mesa de la biblioteca no solo estaba George Vance de pie frente a la chimenea; la mitad de la junta directiva, varios miembros de la familia y mi madre, Rebeca Vance, nos acompañaban en un silencio denso.—Llegas a tiempo, Mauro —dijo mi padre, sin volverse a mirarme, sosteniendo una copa de whisky en la mano—. Supongo que sabes perfectamente por qué estamos todos aquí reunidos.—Supongo que me lo vas a decir de todas formas, George —respondí helado, cruzándome de brazos en el centro del salón.Se giró despacio, clavando en mí una mirada cargada de desprecio absoluto.—Exijo u

  • Nerd Contratada por el Padre de Mi Hijo   Capítulo 48: Una Tormenta se Avecina

    En la voz de AlexandraCaminé por el pasillo del piso ejecutivo con paso firme y la barbilla en alto, disfrutando de cada milímetro de la alfombra que pisaba. Llevaba bajo el brazo un sobre de manila pesado, cuyo contenido tenía el poder exacto para hacer arder la calma de la familia Vance y reducir a cenizas a la advenediza.Sin pedir anunciarme a la secretaria, empujé la imponente puerta de madera del despacho de George Vance.El patriarca levantó la vista de sus documentos corporativos, con la frente curvada en su gesto habitual de arrogancia y severidad.—Alexandra —dijo George, apoyando su estilográfica de oro sobre el escritorio—. Espero que esta interrupción tan repentina valga la pena. Sabes lo ocupado que estoy con los balances del trimestre.—Vale cada segundo, George —respondí con una sonrisa estudiada, inyectando un falso pesar en mi tono mientras me acercaba y deslizaba el sobre sobre la madera de caoba—. Mientras tú intentas proteger el prestigio de la compañía y la junt

  • Nerd Contratada por el Padre de Mi Hijo   Capítulo 47. Luces de la mañana

    En la voz de MauroAbrí los ojos despacio cuando los primeros rayos del sol traspasaron las cortinas de la habitación. Lo primero que sintieron mis sentidos fue la calidez de su cuerpo pegado al mío y el aroma sutil de su cabello disperso sobre mi almohada.Giré la cabeza con lentitud para no romper el encanto. Ann dormía plácidamente a mi lado, con el rostro sereno, libre de las tensiones, los miedos y las defensas que solía cargar durante el día. La sábana blanca le cubría la cintura, dejando al descubierto la curva suave de su espalda y un hombro tibio que aún conservaba el rastro de mis caricias de la noche anterior.En ese instante, sintiendo el ritmo pausado de su respiración contra mi pecho, me supe el hombre más dichoso sobre la tierra. Toda la lucha contra la junta corporativa, las amenazas de mi padre o las intrigas de la alta sociedad carecían de peso en comparación con el universo que habíamos construido entre estas cuatro paredes.Me incliné con extrema ternura y le depos

  • Nerd Contratada por el Padre de Mi Hijo   Capítulo 49. Fuego cruzado

    En la voz de MauroEl mensaje de mi padre no admitía un no por respuesta: una reunión de emergencia en la biblioteca de la mansión familiar, convocada con el carácter de extrema urgencia. Sabía perfectamente que el idilio de la montaña tarde o temprano chocaría de frente con la realidad de mi mundo, pero la tensión que respiré al cruzar las puertas de la residencia Vance superaba cualquier precedente.En la gran mesa de la biblioteca no solo estaba George Vance de pie frente a la chimenea; la mitad de la junta directiva, varios miembros de la familia y mi madre, Rebeca Vance, nos acompañaban en un silencio denso.—Llegas a tiempo, Mauro —dijo mi padre, sin volverse a mirarme, sosteniendo una copa de whisky en la mano—. Supongo que sabes perfectamente por qu&

  • Nerd Contratada por el Padre de Mi Hijo   Capítulo 46: Valientes Estrellas

    Al caer la noche, mi tobillo ya estaba mucho mejor gracias a las compresas que me aplicó mi mamá. Me encontraba en la habitación intentando acomodarme cuando Adela y mi madre entraron con una conspiración evidente en sus sonrisas. Mauro me había invitado a cenar a solas en los jardines de la propiedad, y ambas estaban decididas a que no pusiera excusas para ausentarme.—Ni se te ocurra decir que no, Ann —dijo mi mamá con firmeza dulce, acomodándome un mechón de cabello tras la oreja—. Mauro es un hombre extraordinario. Se desvive por cuidarte a ti y a Mateo. Date la oportunidad de abrir el corazón, hija.Entre las dos me ayudaron a arreglarme. Eligieron un vestido sencillo de tono pastel, fresco pero muy femenino, y me soltaron el cabello para que cayera en ondas naturales sobre mis hombros. Aunque era un arreglo

  • Nerd Contratada por el Padre de Mi Hijo   Capítulo 45. El peso de los pasos

    Después de la piscina, decidí cambiarme por algo más fresco antes de que el sol de la tarde comenzara a caer. Me puse un short de tela suave y una camiseta sencilla, dejando de lado mi habitual armadura de telas holgadas y sacos cerrados. Mateo se había quedado profundamente dormido en los brazos de mi mamá, quien prometió velar su siesta con gusto para que yo pudiera salir a tomar el aire.Mauro me esperaba junto a la entrada trasera de la cabaña, vistiendo ropa deportiva que remataba su imponente presencia física.—Hay un sendero que sube hacia la parte alta de la colina —dijo, señalando una caminata entre los árboles—. La vista desde arriba vale la pena, Ann. ¿Te animas?—Claro —asentí, intentando sonar segura.Pronto descubrí que seguirle el paso era una hazaña casi imposible. Mauro se movía con la soltura de un atleta consumado, advancing por el terreno irregular con una resistencia natural que no le agitaba ni un hilo de la respiración. Yo, en cambio, no tenía el más mínimo fís

More Chapters
Explore and read good novels for free
Free access to a vast number of good novels on GoodNovel app. Download the books you like and read anywhere & anytime.
Read books for free on the app
SCAN CODE TO READ ON APP
DMCA.com Protection Status