Home / Romance / PAPÁ Y YO 1 / Capítulo 30 : El reverso del decorado

Share

Capítulo 30 : El reverso del decorado

Author: Déesse
last update publish date: 2026-09-23 08:52:38

Blanche

«Esta noche no eres mi iniciada. Eres una obra de arte. La pieza central de mi colección. Y vas a brillar».

La invitación a la gala benéfica del Museo de Bellas Artes de Boston llevaba mucho tiempo en mi carpeta de prensa, mucho antes de que pusiera un pie en El Ojo.

La ironía resulta vertiginosa.

Esta noche no vengo con un micrófono oculto ni con una credencial de prensa.

Vengo del brazo del ho
Continue to read this book for free
Scan code to download App
Locked Chapter

Latest chapter

  • PAPÁ Y YO 1   Capítulo 82 : El artículo

    BlancheEl despacho de la biblioteca se ha convertido en mi santuario.Es una habitación ovalada, enclavada en lo alto de la torre este, iluminada por un tragaluz cenital que deja entrar la luz del día como una cascada de miel. Las paredes están tapizadas de libros del suelo al techo: encuadernaciones antiguas en cuero leonado, ediciones raras de cantos dorados, manuscritos bajo vitrina que Damien ha coleccionado durante años. En el centro se alza un escritorio de nogal macizo, ancho como un altar, sobre el que he dispuesto mi ordenador portátil, mis cuadernos de notas, mis tazas de té enfriadas y la llave USB negra — la verdadera, la que contiene quince años de investigación, miles de páginas de pruebas, cientos de nombres, crímenes que se remontan a la noche de los tiempos.Damien me la dio anoche, con esa simplicidad solemne que caracteriza sus gestos más importantes.— Todo está ahí. Las cuentas bancarias, las transacciones, las corr

  • PAPÁ Y YO 1   Capítulo 81 : La confesión de Damien 2

    Me inclino hacia delante, mis codos sobre mis rodillas, mis ojos hundidos en los suyos.— Me mostraste que la venganza no bastaba. Que no devolvería a Éléonore. Que no curaría la herida. Solo tú podías curarla. Tú, con tus torpezas, tus resistencias, tus traiciones incluso. Eres la única persona en el mundo que me ha amado no a pesar de mis tinieblas, sino a causa de ellas. Eres la única que ha visto al monstruo y ha elegido quedarse de todos modos.— Damien... murmura, con lágrimas en los ojos.— Déjame terminar. Lo que tengo que decirte es importante.Tomo una inspiración temblorosa, y pronuncio las palabras que nunca le he dicho a nadie.— Lo siento. Siento lo de la fosa. Siento las pruebas. Siento las lecciones crueles, los castigos, los tests. Tenías razón, aquella noche en el jardín de invierno: seguí poniéndote a prueba mucho después de que hubieras demostrado tu lealtad. Dejé que mi miedo a sufrir de nuevo dictara mis ac

  • PAPÁ Y YO 1   Capítulo 80 : La confesión de Damien

    DamienLa verdad es un veneno lento, pero también es un antídoto.Lo sé desde el día en que murió mi hermana. Desde hace quince años, guardo este secreto, revolviéndolo en mi cabeza como un cuchillo en una herida abierta, sin compartirlo con nadie; ni siquiera con mis lugartenientes más cercanos. Pero esta noche, ante las dos mujeres que se han convertido en mi familia, el veneno debe volverse remedio.Me siento en el sillón junto a la ventana, mi pierna herida extendida ante mí, mi bastón apoyado contra el reposabrazos. Léna está sentada en el taburete del tocador, sus ojos enrojecidos por las lágrimas. Blanche está en el sillón gemelo del mío, sus pies replegados bajo ella, sus manos apretadas alrededor de una taza de té que no bebe. La luz de las lámparas de aceite proyecta sombras movedizas en sus rostros, y en esa penumbra dorada, comienzo a hablar.— Tenía veintidós años cuando murió mi hermana. Se llamaba Éléonore. Tenía diecinuev

  • PAPÁ Y YO 1   Capítulo 79 : La verdad de Léna 2

    Está sentado en su cama, recostado sobre sus almohadas, un libro abierto sobre las rodillas. Blanche está a su lado, acurrucada en el sillón, sus pies descalzos replegados bajo ella, una manta sobre los hombros. Forman un cuadro tan perfecto, tan íntimo, tan apacible, que mi resolución vacila. Voy a romper esa paz. Voy a manchar esa pureza. Voy a confesarles que soy un monstruo. — Señor Cross, digo con una voz que tiembla. Señorita Sterling. Debo hablarles. Damien cierra su libro y me mira. Sus ojos negros me sondean como sondearon a Blanche aquella primera noche, en la fosa: penetrantes, implacables, capaces de leer la verdad más enterrada. — Parece alterada, Léna. Siéntese. No me siento. Permanezco de pie, los brazos caídos, la llave USB apretada en mi mano como un salvavidas o como un bloque de cemento que me arrastra al fondo. — Prefiero quedarme de pie. Lo que tengo que decir... no es fácil.

  • PAPÁ Y YO 1   Capítulo 78 : La verdad de Léna

    Léna Nunca debí hurgar en sus cosas. Es lo que me repito, sentada en el borde de mi cama, la llave USB negra apretada en mi palma sudorosa. Esa llave que robé del despacho de Damien Cross hace semanas, cuando me pidió que le llevara un expediente durante una reunión del Círculo. Esa llave que copié, o al menos intenté copiar, antes de devolverla a su sitio sin que se diera cuenta. Esa llave que contiene todos los secretos de L'Œil, todos los expedientes, todas las pruebas, y que Vance me había prometido cambiar por mi libertad. Mi libertad. Como si la libertad existiera todavía para mí. Como si hubiera sido libre alguna vez, desde el día en que traspasé las puertas de esta mansión. Miro la llave USB en mi mano, y no veo un objeto electrónico. Veo una granada sin seguro. Veo el arma que casi mata a Damien. Veo la prueba de mi traición, la más grande, la más imperdonable de todas. Porque he trai

  • PAPÁ Y YO 1   Capítulo 77 : La curación por los sentidos 2

    Cuando llego a la cicatriz en su costado, me detengo. La línea rosada aún es sensible; lo sé porque se estremece ligeramente a mi aproximación. Pero en lugar de evitar la zona, me inclino y deposito un beso. Uno solo. Ligero como un ala de mariposa, cargado de toda la gratitud y todo el amor que siento. Esta cicatriz es la marca de su sacrificio. Esta cicatriz es la prueba de que está vivo. Esta cicatriz es una medalla de guerra, y la honro como tal.— Gracias, murmuro contra su piel. Gracias por estar vivo.Su mano se crispa en mi nuca. Su respiración es ronca, irregular. Levanto la cabeza y veo que tiene los ojos húmedos; no lágrimas, no del todo, pero un brillo que no engaña. El Rey de las Sombras, el Maestro absoluto, está conmovido hasta el borde de las lágrimas por mis besos.Continúo mi exploración. Mi cuerpo se desliza a lo largo del suyo, mis pechos rozando su piel, mis muslos entrelazándose con los suyos. Tengo cuidado con su pierna herida,

More Chapters
Explore and read good novels for free
Free access to a vast number of good novels on GoodNovel app. Download the books you like and read anywhere & anytime.
Read books for free on the app
SCAN CODE TO READ ON APP
DMCA.com Protection Status