INICIAR SESIÓNMAXIMILIANO MARKOV es un hombre cruel y calculador que no sabe perder. Para él, las mujeres son solo un medio para su propio placer. Conquista, usa y despues deshecha, hasta que puso sus ojos en Victoria, su secretaria. Obsesionado, Maximiliano hace de todo, cosas impensables solo para tenerla en sus manos y meterla a su cama. Pero el sexo ya no es suficiente. Para ganar una guerra de poder contra su primo y reclamar una herencia, Maximiliano necesita una esposa intachable, y Victoria es la única pieza que encaja en su tablero. Lo que empezó como una cacería se convierte en su única salvación dándole el poder ahora a Victoria. Solo que, entre deudas y traiciones, ambos corren el riesgo de caer en la trampa más peligrosa. El amor. Por fin, ese CEO se notará que la atracción de su secretaría a él no es solo física, en realidad ya la ama demasiado, pero ¿él podrá conseguir el amor de ella?
Ver másVICTORIAEl dolor me cruzó la espalda como un hachazo. Solté la taza de té que tenía en la mano; el cristal se estrelló contra el granito de la cocina, esparciendo astillas y líquido caliente por todo el suelo. Me apoyé con ambas manos en el borde de la barra, apretando los dientes para no gritar. El estómago se me contrajo en un espasmo violento, duro como una roca.—¿Victoria? —la voz de Max retumbó desde el pasillo. Sus pasos rápidos y pesados no tardaron en llegar.Me quedé estática, esperando a que la ola de dolor disminuyera, respirando a bocanadas cortas. Cuando abrí los ojos, Max ya estaba frente a mí. Su mirada oscura barrió el suelo roto y luego se clavó en mi rostro pálido.—Empezó —articulé, con la voz ronca, forzando las palabras—. Las contracciones. Son seguidas, Max. No es como las falsas de la semana pasada.Maximiliano no dudó un solo segundo. Me tomó del brazo con firmeza, sosteniendo mi peso mientras otra punzada me obligaba a doblar las rodillas.—Camina despacio.
VICTORIA.Cuatro meses pasaron volando. La calma había regresado a la casa, y con ella, el crecimiento innegable de la vida en mi vientre. Con poco más de seis meses de embarazo, el vestido verde oscuro que elegí para la ocasión se me ceñía por completo a la barriga, redonda y prominente. Ya no había forma de ocultarlo, ni quería hacerlo.Maximiliano terminó de ajustarse el saco del traje y se colocó a mi lado en el gran recibidor de la casa. Me pasó una mano por la cintura, atrayéndome hacia él con esa posesión que mantenía intacta, mientras esperábamos la llegada de los invitados. Esta noche la casa se vestiría de gala para la familia.El timbre sonó puntual. Los primeros en cruzar la puerta fueron Valentina y Sergio. Ver a mi hermana caminar del brazo de ese mafioso todavía generaba un contraste fuerte, pero la seguridad en el rostro de Valentina y la forma en que Sergio mantenía la mirada atenta en ella dejaban claro que el terreno entre ambos estaba firme. Enzo venía con ellos, c
VICTORIACaminé rápido por el pasillo de la comisaría, sin rodeos. Empujé la puerta de la oficina del detective y entré con el abogado detrás de mí. Saqué el grabador digital del bolso y lo dejé caer sobre el escritorio.—Ahí tiene su prueba, detective —le solté—. La confesión completa de Raquel.El hombre frunció el ceño. Tomó el aparato y presionó el botón. La voz histérica de la madre de Adel llenó la oficina, admitiendo palabra por palabra que la carta era una farsa inventada para perjudicarnos. Al terminar el audio, el detective apagó el dispositivo y me miró.—¿Cómo consiguió esto, Victoria?—Eso no le importa —le corté—. Ahí está la prueba material de que la acusación es falsa. Saque a mi esposo de esa celda ahora mismo.El abogado intervino de inmediato, poniendo su carpeta sobre la mesa con autoridad.—Con esta evidencia, el cargo de homicidio calificado se cae por completo al demostrarse la falsedad de la declaración. Exijo la liberación inmediata de Maximiliano. Tramite la
VICTORIARaquel desvió la mirada por una fracción de segundo. Ese era su punto débil.—No sé de qué hablas —dijo con voz trémula.—¡Claro que lo sabes! Adel violó a mi hermana Valentina. La destrozó. ¿Y sabes qué es lo más asqueroso? Que el hijo de Valentina, el pequeño Enzo, es de Adel. Tu hijo engendró a un niño bajo el terror y la violencia. Era un monstruo, Raquel. Un parásito que vendía a su propia esposa al mejor postor en las mesas de apuestas para salvar su propio pellejo. Eso es lo que defiendes.—¡Cállate! —Raquel me soltó una bofetada limpia que me giró la cara. El golpe me ardió en la mejilla, pero no me moví. Le sostuve la mirada con los ojos inyectados en rabia, sonriendo con amargura.—Pégame todo lo que quieras. Eso no va a cambiar la verdad. Tu hijo está tres metros bajo tierra porque se lo buscó solo. Y ahora pretendes hundir a Maximiliano con una maldita carta manuscrita. Una carta que convenientemente apareció tres meses después de su muerte.Raquel respiraba agita






Bienvenido a Goodnovel mundo de ficción. Si te gusta esta novela, o eres un idealista con la esperanza de explorar un mundo perfecto y convertirte en un autor de novelas originales en online para aumentar los ingresos, puedes unirte a nuestra familia para leer o crear varios tipos de libros, como la novela romántica, la novela épica, la novela de hombres lobo, la novela de fantasía, la novela de historia , etc. Si eres un lector, puedes selecionar las novelas de alta calidad aquí. Si eres un autor, puedes insipirarte para crear obras más brillantes, además, tus obras en nuestra plataforma llamarán más la atención y ganarán más los lectores.