INICIAR SESIÓNSkylar sabía, desde que empezó a trabajar para Dan, que tarde o temprano tendría que decírselo a su padre. Si no lo había hecho antes era porque necesitaba estar segura de que era lo que había pasado, pero con todo lo que habían descubierto y la necesidad de conocer su versión, el momento había llegado.
Estaba nerviosa y no tenía idea de cómo iba a tomar la noticia.
Levantó la mirada de su plato y observó a su padre. Él estaba sonriendo mientras escuchaba a su hermana hablar sobre una pijamada que harían sus amigas.
—¿Puedo ir? —preguntó ella devolviéndola a la realidad. Estaba mirando a su padre con un puchero.
Sonrió.
Su hermana podía ser una estratega de primer nivel cuando se trataba de convencer a su padre de algo.
—Está bien —aceptó su padre—, pero me llamarás para saber cómo estás.
Su hermana saltó de su asiento y empezó a brincar mientras celebraba.
—Gracias, gracias. —Hailey besó a su padre y luego la besó a ella antes de llevar su plato al lavadero y salir corriendo.
—No olvides cepillarte los dientes —le recordó mientras desaparecía.
—Lo sé, lo sé.
—Ahora dime ¿qué sucede contigo? —preguntó su padre mirándola—. Has estado más pensativa de lo usual durante de la cena. ¿Todo bien con la universidad?
No le sorprendía que él se hubiera dado cuenta de que algo pasaba con ella. Su padre la conocía bastante bien.
—Sí. Es sobre el trabajo —dijo cuándo Hailey desapareció.
—¿Qué pasó? ¿Te despidieron? Si es así, no tienes que preocuparte. Encontraremos la manera de arreglárnoslas.
—No, papá, no me despidieron. —Se quedó en silencio un rato determinando como empezar—. Nunca te llegué a decir donde estoy trabajando.
—Siempre evitas el tema cuando intento preguntártelo, pero eres un adulto y estoy seguro que no tengo que preocuparme. Las cosas no han sido fáciles desde mucho antes que tu madre falleciera y tú has hecho lo posible para ayudar. —Él extendió su mano sobre la mesa y tomó la suya—. Estoy tan agradecido por tenerte y lamento que hayas tenido que asumir más responsabilidades de las que deberías.
—Somos un equipo y tenemos que apoyarnos como tal.
Estaba agradecida de tener un padre que no se había rendido cuando su madre enfermó o cuando murió. Él luchó por ella y por su hermana, tratando de que las cosas mejoraran. Es lo que todo padre debería hacer, pero no necesariamente lo hacían.
Su padre le sonrió.
—Entonces ¿dónde estás trabajando?
—En Industrias Hoteleras Harris.
La expresión de su padre no cambió.
—Después que te despidieran, fui en busca de respuestas. No podía entender porque te habían sacado después de trabajar tantos años para ellos y tú no querías hablar sobre ello.
—Cosas así pasan en todos lados —dijo su padre con calma—. Todos cometemos errores.
—Sí, pero tu amabas trabajar allí y eras muy cuidadoso siempre. Estaba molesta con ellos y fui en busca de explicaciones. Terminé en las oficinas hablando con el hijo de John Harris.
—Skylar…
Viéndolo en retrospectiva tal vez debería haber tomado otra acción, pero no se arrepentía de cómo habían resultado las cosas.
—Lo sé, fue impulsivo.
Esta vez su padre soltó una carcajada.
—¿Por qué no me sorprende? Eres igual de decidida que tu madre cuando algo se te mete en la cabeza. Me sorprende que no hablaras con el mismo John Harris.
—Esa era mi intención, pero su hijo me interceptó y me ofreció su ayuda. Después me ofreció un trabajo con él. Acepté porque, aunque me dijo que te habían despedido por una serie de errores, no podía creerlo. Así que pensé en averiguar por mi cuenta mientras estaba allí.
—No puedo creer que hicieras todo eso a mis espaldas.
—Lo siento por no decírtelo antes.
—Está bien, entiendo porque no lo hiciste. Sin embargo, tienes que tener cuidado. No quiero que pierdas un trabajo que te gusta por mi culpa. Hay algunas personas que no les gustará que estés hurgando.
—¿A qué te refieres?
Su padre soltó un suspiro antes de comenzar a hablar.
—El señor Harris es un hombre justo, jamás me habría despedido si no fuera por Bill, el gerente del hotel donde trabajaba. Él me hizo ver como un trabajador negligente y fue muy convincente.
—¿Por qué hizo eso?
—Un día estaba revisando algunos documentos y me encontré con unos muy sospechosos, tal vez debí continuar con mi trabajo y no meter mis narices; pero no podía ignorar algo como eso. Lo confronté y un par de días después perdí mi trabajo. Me dijo que estaba siendo solidario conmigo al dejarme presentar una renuncia y que lo mejor era que no causara problemas o nadie más me contrataría en la ciudad.
—Entonces renunciaste y guardaste silencio.
—No tenía las pruebas suficientes. No estaba en posición de hacer nada sin arriesgarme a no conseguir otro trabajo. No las iba a hacer pasar por eso. Son mis hijas y mi deber es asegurarme de darles estabilidad.
Entendía las razones de su padre, él las había puesto en primer lugar.
—De todas formas, el pagará.
—Skylar…
—No debes preocuparte padre. No fui la única que notó que algo andaba mal. Bill fue descuidado y, mientras yo reunía las pruebas para demostrar tu inocencia, alguien notó otras cosas extrañas y se lo informó a Dan de inmediato. —Muy tarde se dio cuenta que había llamado a su jefe por su nombre, esperaba que su padre no le diera importancia—. Visitamos el hotel y recopilamos más información.
»Luego mi jefe designó un equipo para que se encargara de realizar una investigación no oficial. Bill está metido en un lío. Una auditoría se llevará a cabo y no hay manera de que escape de esto.
Su padre parecía sorprendido.
—Es por eso que necesitaba hablar contigo sobre mi trabajo.
—Eso quiere decir que si eso no habría pasado hubieras continuado con el secreto.
—Quizás, pero tarde o temprano te lo habría dicho.
—Lo sé.
—Mi jefe querrá saber tu versión y lo más probable es que recuperes tu trabajo. Claro, si aún quieres.
—Eso me gustaría, no solo porque la paga es mejor que mi actual trabajo, sino también porque trabajé allí tanto tiempo que es parte de mí.
Estaba feliz de que todo iba a resultar bien para su padre, es lo único que había querido desde el inicio y se alegró de haber confiado en él en todo momento.
—Genial. Hablaré con él mañana y seguro querrá reunirse contigo en los próximos días. Además, probablemente los de la auditoría llamaran a todo el personal que fue despedido injustamente. Todavía no sabemos porque sucedió en el caso de los demás, pero pronto todo se aclarará.
Su papá la miró con orgullo.
—¿Cuándo te hiciste tan grande?
—No estoy segura.
Él se puso de pie y la abrazó.
—Te amo, cariño.
—Y yo a ti, papá.
Al fin todo estaba solucionándose, solo había que esperar un poco más para que todo acabara.
—Así que fue eso —dijo Dan después de que le contara lo que su padre le había contado—. Será un testigo clave.
—Lo sé. Le dije que probablemente le llamen para que presente su versión.
—Adelante dilo. —Dan se cruzó de brazos y se reclinó en su sillón.
—¿Decir qué?
—Que tenías razón desde el principio.
—Tú lo acabas de admitir eso es mejor.
Los dos sonrieron divertidos.
Dan miró su reloj.
—Los auditores deben estar en el hotel en este momento. ¿Hablaste con la junta de accionistas?
—Sí, la reunión se llevará a cabo esta tarde a las tres. No estaban muy contentos con venir tan repentinamente.
—Y lo estarán menos cuando se enteren de lo que está sucediendo.
—Seguro que podrás calmarlos.
La puerta sonó en ese momento y entró James. Al verlo recordó que aún no había hablado con él sobre lo sucedido en el restaurante. Cuanto antes lo hiciera sería mejor.
—Tengo los documentos que me pediste que trajera.
—Gracias —dijo con una sonrisa de agradecimiento.
—Ponlo sobre mi escritorio —intervino Dan. Sonaba más serio de lo usual.
Lo miró con la pregunta en los ojos, pero él actuó como si nada.
«Hombres», pensó y sacudió la cabeza.
—¿Hay algo más que necesite? —preguntó.
—No, gracias.
—Entonces nos retiramos.
Salió de la oficina seguida por James afuera le pidió que lo acompañara a la cocina.
—Quería hablar sobre lo de ayer.
—Te refieres a lo sucedido en el almuerzo ¿verdad?
Asintió.
Todavía recordaba como los padres de Dan se la habían quedado mirando tratando de entender que es lo que estaba sucediendo.
—Lamento si te incomodé, pero sabes lo que siento por ti. Te dije que me gustas desde el principio y solo me gustaría que me dieras una oportunidad.
Buscó las palabras correctas antes de hablar, no quería ser demasiado brusca.
—James, eres un hombre increíble y un gran amigo, pero no te puedo ver de otra manera. Me importas y no quiero lastimarte.
—Entiendo y no volveré a hacer algo igual, pero eso no quiere decir que me voy a rendir. Quizás algún día decidas darme una oportunidad y estaré allí.
—James, por favor… —No tenía idea de que más decir. Ya había sido clara, no podía actuar sobre los sentimientos de James para cambiarlos.
Él sonrió como si tratara de aliviar el momento, pero sus ojos mostraban otra cosa. Y se sintió mal, aunque no había nada que pudiera hacer. Era Dan quien le gustaba y tenía una relación con él, e incluso si no fuera así, estar con un hombre por el que no sentía nada no le hubiera parecido algo justo.
Lily no podía dejar de sonreír. Unos minutos atrás William y ella habían sido declarados marido y mujer, ahora era oficialmente una mujer casada. Aunque William formaba parte de su vida desde un tiempo considerable, sentía que algo había cambiado. El matrimonio era un nuevo nivel de compromiso y quizás la asustaba, pero estaba segura de que harían lo mejor para que todo resultara bien. William la llevó hacia el otro lado del jardín donde alguien había dispuesto las mesas para que disfrutaran del banquete. Había sido decisión de ambos que la boda se llevara en la casa que ambos compartían. Era el lugar perfecto, en especial porque no habían invitado a demasiadas personas, solo las más cercanas. Sus invitados los detuvieron para felicitarlos, pero William no la soltó en ningún momento.—Felicidades, niña &md
—¡Wow! Esto sí que es —Lily dio un giro observando todo a su alrededor—… hermoso. William había preparado una cena especial en su casa para celebrar su primer año juntos. No estaba seguro de como el tiempo había transcurrido tan rápido. Con frecuencia sentía que había sido apenas el día anterior cuando la conoció. Esa noche era especial y había querido que todo fuera perfecto. Con la ayuda de su madre y la de una organizadora de eventos se había asegurado de adornar el jardín. Tal vez se había excedido un poco con los detalles, pero a Lily parecía gustarle todo y eso era suficiente para calmar sus nervios. Las cosas no habían sido del todo fáciles desde que estaban juntos. Las relaciones nunca lo eran, los problemas siempre existirían, la cuestión era poder superarlos juntos. Uno de los momentos más difíciles había sucedido un par de meses atrás, cuando tuvo que permanecer fuera del país por casi tres semanas. La distancia había sido horrible y casi s
Lily soltó un gemido cuando los labios de William abandonaron los suyos y se deslizaron a lo largo de su cuello al mismo tiempo que sus manos se arrastraban desde su abdomen hasta sus senos. Le retiró el sujetador y comenzó a jugar con ellos. Él le dio un pellizcó a sus pezones antes de acariciarlos con suavidad.Sus manos se aferraron a las sábanas debajo de ella en un intento por aplacar el intenso placer que estaba sintiendo. Las manos de William se sentían como llamas de fuego acariciándola. William se entretuvo un tiempo en sus senos y luego llevo las manos hasta sus bragas para retirárselos. Ella levantó las caderas para facilitarle las cosas.Ella estaba tendida encima de la cama, completamente desnuda, y él aún permanecía vestido. Se sintió cohibida, pero le gustó la mirada de deseo y admiración que él tenía. Nunca antes se
—Eso no salió tan mal —comentó William.Lily y él llevaban una semana saliendo y esa noche se habían reunido con Noah. El hombre era bastante agradable y lo que era más importante se preocupaba sinceramente por ella. Si no fuera porque lo sabía mejor, habría pensado que eran padre e hija.Lily adoraba darle órdenes al hombre respecto a casi todo. Ella tenía las indicaciones sobre la dieta que él debía llevar después de que había sufrido un ataque de infarto y se aseguraba de que la cumpliera.Noah había rodado los ojos cada vez que Lily le había hecho una pregunta al respecto, pero había visto el brillo de aprecio en sus ojos.—No, si no cuentas la discusión sobre si los Jets son mejor que los Giants. —Lily sonrió divertida.—Todo el mundo sabe que los…—No, por favor otra ve
Lily debería haberse quedado en la cocina, pero había escuchado el cambio de voz de William y no había podido evitar acercarse a averiguar que había cambiado su humor con tanta rapidez. Cuando había estado cerca escuchó la voz de una mujer y trató de contener los celos al pensar que se trataba de alguna de sus amantes.No lo había logrado con demasiado éxito y debido a eso había terminado diciéndole “cariño” y como si fuera poco se había tomado la libertad al acercarse al intercomunicador para deshacerse de la mujer.—¿Estás molesto? —preguntó al ver pasar los segundos sin que William dijera nada.Él solo la observaba en silencio y la comenzaba a hacer sentir nerviosa.—¿Cómo me llamaste?Intentó controlar el sonrojo en su rostro. No esperaba que él se hubiera dado cuenta de
—¿Quieres ir a mi departamento a cenar? —preguntó William en cuanto arrancó su auto. Acababan de dejar a James en su departamento, ya no le desagradaba tanto, pero estaba feliz de no tener que soportarlo más—. Considéralo una pre-cita.Todavía no estaba listo para perder a Lily de vista, el fin de semana había acabado demasiado rápido. Sabía que tenía tiempo, ahora que estaban juntos; pero eso no hacía nada por tranquilizarlo.—No sabía que eso existía —respondió Lily divertida.—Claro que sí, es como un ensayo para la cita a la que pienso llevarte pronto.—Suenas muy seguro de ti mismo. —Ella hizo una pausa antes de hablar otra vez—. No estoy segura, mañana debo de trabajar y mi jefe estará más exigente de lo normal.Había logrado averiguar más sobre el tal







