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Capítulo 30

Autor: Sofí Valiente
—¡Señor Leiva, qué gusto volver a verlo!

Pablo vio a Marcos y enseguida se le acercó con una sonrisa falsa para saludarlo.

Marcos asintió muy serio, pero eso no afectó en lo más mínimo el entusiasmo de Pablo.

—Señor Leiva, hace unos días su bufete me llamó para advertirme algo. Si no hubiera sido por eso, el negocio del puerto de Montelargo habría terminado en un gran problema para mí.

"¿Hace unos días? ¿Una llamada?".

Noelia recordó el día del probador: justo después de que Marcos mandó un mensaje, el teléfono de Pablo había sonado. "¿Había sido ese momento?".

—Señor Ibarra, en el puerto de Montelargo, unos amigos y yo también tenemos algunos negocios —dijo Marcos con voz tranquila, aunque con un tono amenazante.

—Últimamente se ha pasado de la raya. Permítame recordarle algo: hacer negocios para ganar dinero es normal, pero hay ciertas líneas que es mejor no cruzar. De lo contrario, las consecuencias pueden ser graves.

La cara de Pablo se puso tensa en un instante.

Durante años, prot
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  • Seis Años y Aún Me Debes un Amor   Capítulo 30

    —¡Señor Leiva, qué gusto volver a verlo!Pablo vio a Marcos y enseguida se le acercó con una sonrisa falsa para saludarlo.Marcos asintió muy serio, pero eso no afectó en lo más mínimo el entusiasmo de Pablo.—Señor Leiva, hace unos días su bufete me llamó para advertirme algo. Si no hubiera sido por eso, el negocio del puerto de Montelargo habría terminado en un gran problema para mí."¿Hace unos días? ¿Una llamada?".Noelia recordó el día del probador: justo después de que Marcos mandó un mensaje, el teléfono de Pablo había sonado. "¿Había sido ese momento?".—Señor Ibarra, en el puerto de Montelargo, unos amigos y yo también tenemos algunos negocios —dijo Marcos con voz tranquila, aunque con un tono amenazante.—Últimamente se ha pasado de la raya. Permítame recordarle algo: hacer negocios para ganar dinero es normal, pero hay ciertas líneas que es mejor no cruzar. De lo contrario, las consecuencias pueden ser graves.La cara de Pablo se puso tensa en un instante.Durante años, prot

  • Seis Años y Aún Me Debes un Amor   Capítulo 29

    Pablo y Paula miraron a Noelia al mismo tiempo para advertirle que no dijera nada fuera de lugar.—No pasó nada —respondió Noelia—. Hace un tiempo me fui de viaje unos días; cuando volví, estaba un poco cansada y por eso no la contacté.—Mientras no haya problemas, está bien. Cuando tengas tiempo, acuérdate de invitarme. Los dos movimientos que me enseñaste me salen muy bien ahora; solo falta que vengas a verlos.—Claro.No habían hablado mucho cuando, en la entrada del salón, empezaron a llegar otros invitados.—Noelia, ponte cómoda. Voy a saludar a la gente; luego seguimos conversando —dijo Rosa.—Perfecto, vaya usted.Apenas se fue Rosa, su suegra Paula agarró a Noelia del brazo y se la llevó aparte.—Escuché a Pablo decir que últimamente estás armando un escándalo por el divorcio. ¿Todo porque Pablo se emborrachó y, sin querer, te tocó un poco? ¿Por eso fuiste a la policía a denunciar violencia doméstica? —Paula estaba indignada.—Noelia, ¿de verdad no sabes cuál es tu lugar? La fa

  • Seis Años y Aún Me Debes un Amor   Capítulo 28

    El médico se acercó para limpiar la “herida” de Noelia y aplicarle una pomada para la inflamación.Después de todo ese caos, Noelia estaba ya agotada y sin ganas de seguir eligiendo vestidos. Se probó uno cualquiera con un bordado de flores; le pareció aceptable y decidió encargarlo para que lo enviaran a Casa del Mirador.Cuando Noelia se fue, Marcos seguía sentado abajo, acompañando a Patricia mientras ella elegía vestidos. Noelia no lograba entenderlo: ese hombre ya tenía novia, ¿por qué seguía metiéndose en su vida?Por suerte, ese día pasó sin problemas.Tres días después iba a ser el banquete de cumpleaños de Rosa. Durante ese tiempo, Noelia le pidió a Pablo que le enviara videos diarios de la rutina de Cecilia. Extrañaba a su hija, claro, pero también esperaba encontrar en el fondo de las grabaciones alguna pista que le permitiera averiguar dónde la había escondido Pablo.Por desgracia, él fue muy cuidadoso y en los videos no había ningún detalle útil del entorno. Noelia no veía

  • Seis Años y Aún Me Debes un Amor   Capítulo 27

    —¡Vete, por favor! —le rogó ella.—Puedo irme, pero primero arreglemos cuentas.—¿Qué cuentas? ¿Qué, ya no fui a cocinarte?—La del hotel.Apenas dijo eso, Marcos la agarró de la cintura, bajó la cabeza y estampó sus labios calientes en el cuello delicado de Noelia. Como esa vez, no fue un beso suave, sino uno lleno de castigo, una marca intensa y posesiva.—Ah... —Noelia se quejó de dolor; la mezcla de dolor y cosquilleo le recorrió el cuerpo y la hizo temblar.Luchó inútilmente por soltarse, pero contra Marcos, su fuerza no era más que la de una hormiga. En el espacio cerrado solo se escuchaban sus respiraciones agitadas, enredadas una con la otra. Unos segundos después, Marcos la soltó.Noelia tropezó y se apoyó en el espejo. Al instante vio, en un lado del cuello, esa marca roja, clara y ambigua.Maldita sea. Todos los vestidos que había elegido eran strapless. ¿Cómo iba a probárselos ahora?Marcos se enderezó. Miraba la huella que había dejado sobre la piel blanca de Noelia; sus o

  • Seis Años y Aún Me Debes un Amor   Capítulo 26

    —Marcos, ¿estás loco? —Noelia estaba muy asustada y bajó la voz—. ¡Sal de aquí ahora mismo!—¿Quién es el loco aquí? —Marcos la miró fijamente; su voz era ronca y se le notaba la furia—. Ese hombre te pegó, te drogó y te mandó a la cama de otro para acusarte de infidelidad. ¿Y aun así decides no divorciarte de ese animal?—No es asunto tuyo. ¡Sal ya!Noelia levantó la mano para empujarlo, pero Marcos no se movió. Con la espalda apoyada en la pesada cortina de terciopelo, tapaba por completo la única salida.—¿Qué tiene él de bueno? ¿Lo amas tanto? ¿Tanto como para perdonarle que te haga daño, como para tolerar que se burle del matrimonio?—¡Marcos! —Noelia estaba enojada y desesperada—. ¿Con qué derecho me interrogas? ¡Hace años que no tenemos nada que ver!—¿Con qué derecho? ¿Ya lo olvidaste? Soy tu amante. —Marcos dio un paso al frente; su figura alta la cubrió por completo y quedaron muy cerca—. Si regresas con tu marido, ¿qué lugar me dejas a mí?Para Noelia, parecía que Marcos hab

  • Seis Años y Aún Me Debes un Amor   Capítulo 25

    Erguido e impecable, Marcos vestía un traje negro de marca. Patricia caminaba a su lado, con un vestido largo de terciopelo negro. Juntos se veían muy bien.Qué pequeño era el mundo.Noelia no quería que la vieran; por instinto se volteó de lado, pero Marcos la reconoció de inmediato.Patricia, que siguió la dirección de su mirada, también se fijó en Noelia.—Marcos, ¿no es esta la empleada por horas que fue a cocinar a tu casa hace unos días? —Patricia se sorprendió y se acercó a Noelia—. ¿Qué haces aquí?—Yo...Esta boutique de vestidos en Montelargo se especializaba en piezas de lujo; nada de lo que se vendía ahí era algo que una empleada promedio pudiera pagar.Mientras Noelia estaba pensando cómo salir del paso, una vendedora se acercó, con una sonrisa.—Señora Ibarra, el diseñador de este vestido, Juan, está ahora mismo en el piso de arriba. Si quiere, podemos pedirle que baje para explicarle el diseño.—No hace falta, gracias.—¿Señora Ibarra? —Patricia la miró con sospecha—. ¿E

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