LOGIN****Punto de vista de Megan****Cuando llegó la llamada de Joe, lo único que pude pensar fue en no contestarla.Quiero decir, ya había terminado de hablar con él, y tal como Victoria Hales aconsejó, ahora tendría que pasar por ella para cualquier cosa que tuviera que ver conmigo.Así que sí, no veía ninguna razón por la que tuviera que atender sus llamadas."¿Quién es?" preguntó Kai una vez que notó la irritación en mi expresión."Nadie importante" dije, apagando el teléfono.Todavía estaba a centímetros de mí cuando me di cuenta de que me había puesto un poco nerviosa. Joe simplemente tuvo que llamar en el momento equivocado y arruinar un momento perfecto."Probablemente debería irme ahora. Los niños deben estar muy cansados a estas alturas."Kai se rio."¿En serio? Parece que se están divirtiendo mucho." Señaló la habitación de donde emanaban sus voces.Estaban discutiendo como de costumbre y jugando con mucho entusiasmo, pero sí, quería escapar de esta situación incómoda en la que
****Punto de vista de Megan****"¡Guauuu!"La voz de Cole rebotó en el alto techo en el momento en que entramos a la mansión de Kai, el sonido resonando de vuelta hacia él como si la casa misma estuviera respondiendo.Ethan se detuvo justo detrás de él, con un pie todavía suspendido a mitad del paso, la boca abriéndose lentamente mientras sus ojos viajaban hacia arriba. No dijo nada al principio. Solo se quedó allí, absorbiéndolo todo, su mirada moviéndose desde los amplios pisos de mármol hasta la larga escalera que se curvaba suavemente hacia el nivel superior, luego hacia las altas paredes de cristal que reflejaban la iluminación tenue y fresca.Por un momento, ninguno de los dos se movió.Cerré la puerta detrás de nosotros y me reí suavemente, el sonido pequeño comparado con el espacio en el que estábamos."Fácil" dije, dejando mi bolso junto a la mesa de consola. "Uno pensaría que nunca han visto una casa grande antes.""Esto no es solo grande" dijo Cole, girando en un círculo le
****Punto de vista de Megan****El tráfico finalmente se despejó y pude girar hacia las instalaciones de la escuela, aflojando el pie del freno mientras escudriñaba el espacio abarrotado delante.Había padres por todas partes.Los autos se alineaban a ambos lados de la carretera, las puertas abriéndose y cerrándose sin parar. Los niños corrían adelante, riendo a carcajadas, con las mochilas colgando de la espalda. Las maestras estaban de pie junto a las puertas, sonriendo y saludando, haciendo todo lo posible por controlar el caos que siempre seguía a la hora de salida.Era la escena habitual.Las recogidas tardías siempre causaban un embotellamiento. Todos pensaban que llegar un poco más tarde ahorraría tiempo, pero solo empeoraba las cosas. Debería haberlo esperado.Aun así, algo se sentía… mal.Mi agarre se apretó en el volante mientras mis ojos recorrían el patio de nuevo.Fue entonces cuando los vi.Ethan y Cole.Estaban de pie cerca del borde de los terrenos de la escuela, no de
****Punto de vista de Joe****"¡Cole!"El otro gemelo —Ethan, me di cuenta— agarró firmemente el brazo de su hermano, sus pequeños dedos apretándose con una autoridad sorprendente. "No se supone que le digamos a los extraños."La palabra golpeó más fuerte de lo que esperaba. Extraños. Me impactó con el peso de alguien lanzando piedras contra un cristal que no sabía que era frágil.Solté una risa corta y sin humor, enderezándome donde me apoyaba contra el elegante Maybach de Don Julian. "¿Extraños?" repetí, tensando la mandíbula. "Eso es un poco duro, ¿no crees? Especialmente cuando has estado pasando tanto tiempo con mi padre."Ethan no se relajó. Si acaso, se acercó más a Cole, colocándose medio paso delante de él, como si instintivamente protegiera a su hermano. Esa precaución natural —automática, sin pensar— me pinchó algo que no había anticipado.Don Julian se agachó lentamente, apoyando ambas manos ligeramente en el mango de su bastón. Sus movimientos eran medidos, deliberados, y
****Punto de vista de Megan****Coloqué la copia rota de los papeles de divorcio sobre el escritorio de Victoria Hale, alisándolos aunque ya estuvieran arruinados.El papel estaba arrugado, rasgado por el medio, con los bordes irregulares como si Joe hubiera disfrutado destrozándolos. Miré el desastre un segundo antes de suspirar y recostarme en la silla."¿Se negó a firmarlos?" Victoria sonrió con suficiencia, levantando la mirada del papel.Me encogí de hombros, cruzando los brazos. "Sí. Quiero decir, no me sorprende. Pero pensé que ser humillado en la reunión del consejo al menos lo haría entrar en razón."Victoria se recostó lentamente en su silla, golpeando el bolígrafo contra el escritorio en un ritmo constante. Sus labios se fruncieron, no por preocupación, sino por reflexión. El tipo de mirada que ponía cuando ya estaba diez pasos por delante."Esto" dijo con calma, "en realidad es bueno."Fruncí el ceño. "¿Bueno? Victoria, me rompió los papeles en la cara.""Y eso" respondió
****Punto de vista de Joe****Si alguien me hubiera dicho que la próxima vez que Don Julian pidiera verme sería en una escuela, le habría reído en la cara.Una maldita escuela.De todos los lugares.Los niños corrían por todas partes, gritando, riendo, persiguiéndose unos a otros como si sus vidas dependieran de ello. Cuerpos pequeños, bocas ruidosas, puro caos. El tipo de lugar que evitaba como una enfermedad.Estaba de pie junto a la puerta, con las manos en los bolsillos, mirando el edificio como si me hubiera ofendido personalmente."¿Qué estamos haciendo aquí?" pregunté mientras me acercaba al auto de Don Julian.Estaba sentado cómodamente en el asiento trasero, relajado, calmado, como si esto fuera lo más normal del mundo. Como si no estuviéramos rodeados de niños, maestros y dibujos de caricaturas en las paredes.No respondió de inmediato. En cambio, hizo un gesto al chofer y la puerta se abrió suavemente. Don Julian bajó lentamente, ajustándose el abrigo, su bastón golpeando e







