Share

7 - Parte II

last update publish date: 2025-02-25 11:55:05

Mateo

—Mira, Gabriella. Normalmente no soy grosera o antipática —escuché a la mujer que me tenía loco, hablar. —Pero te pido encarecidamente que cuando termines de cenar te retires de mi casa.

Y con eso se levantó de la silla dejando a Gabriella pasmada y sin nada que argumentar. —Iré a la cocina, acompañame, nena.

Invitó a mi mejor amiga a ir detrás de ella y gustosa se levantó si siguió a su madre.

—Te lo advertí, ahora levántate, que te acompañaré a la salida.

Le hablé con brusquedad a la mujer que dió más problemas en menos de una hora.

Ella sin nada que decir se levantó y se disculpó con Sophia y Lucas que quedaron en la mesa. El único en responderle fue mi amigo, porque Sophia la ignoró por completo.

—De verdad lo siento, Mateo —decia ella mientras caminaba hasta la puerta. —No sabía que te iba a causar problemas con tu novia.

Yo me detuve y por un momento pensé en ahorcarla.

—No sabía que te gustaban mayores.

—No sabes de lo que hablas, mejor ahórrate tu maldito veneno y vete.

—¿Bárbara lo sabe? —me miró con una sonrisa triunfadora.

—¿Saber qué, Gabriella? —pregunté con fastidio.

Ella se carcajeó como si supiera algo que yo no. —Que estás saliendo con la amiga de su mamá.

Carajo, me reí, pero de alivio.

—Estás malditamente loca, de verdad, pero si salgo o no con Sophia no es tu problema. Métete en tus propios asuntos y en vez de estar pendiente de mi vida, busca terapia para que tu pequeño cerebro avance. —le dije mientras le tocaba la frente con mi dedo índice.

Abrí la puerta para ella. —Ahora lárgate, y deja en paz a mi mejor amiga. ¿Te queda claro?

—Me quedó claro, coge abuelas —se burló.

—Me cojo mujeres experimentadas, no a locas y obsesivas como tú. Hablas desde la envidia porque sabes que esas dos cogidas básicas no podrás repetirlas conmigo.

Ella quedó boquiabierta y sin dejarla replicar le cerré la puerta en la cara.

Normalmente soy un caballero. Pero hoy justamente no, no con ella. Es una m*****a loca.

Y aún con el pensamiento de que ella creyó que estaba saliendo con Sophia, me devolví al comedor.

Justo cuando llegué al umbral de la puerta, desde la cocina venían Bianca y Bárbara, la primera con el postre favorito de su hija y mío y la otra con los platos que se dispuso a acomodar en cada puesto.

—Eres la mejor, Bianca —dije sin pensarlo, solo mirándola fijamente.

—Mi mamá es una Diosa —habló Bárbara, sumida en su pedazo de cheesecake, sin prestarle atención a nada más a su alrededor.

—Lo es, si —respaldó Sophia con la boca llena de pastel y guiñándome un ojo. Fue imposible no avergonzarme, ella sabía lo que estaba pasando, no es tonta.

—Eres un desastre, cariño —escuché decir, era Bárbara viendo a su novio con la boca totalmente llena de pastel, todos nos reímos de él avergonzandolo, pero Bianca siendo un completo ángel le dio otra rebanada del postre.

—Lo mal acostumbras siempre —refunfuñó su hija.

Reímos todos a la par. Y éstos momentos eran los que apreciaba muchísimo, porque cosas así nunca las tendría en mi casa y mucho menos con mis padres.

Podría asegurar que mi madre no sabe cuál es mi postre favorito. Pero para Bianca nunca fue difícil recordarlo, en cada cumpleaños que pasé aquí, me lo preparó y me dió toda la atención y cariño que necesité.

El problema fue que no lo vi como un gesto maternal a partir de los diecisiete años, si no que empecé a verla con otros ojos.

Y aunque algunos pensaran que ésto es de gente mal de la cabeza, la verdad es que me importa muy poco.

Estaba perdidamente enamorado de esta mujer y no creo que pueda recuperarme si en algún momento todo llegase a terminar.

Nos quedamos un rato hablando y pasándola bien hasta que Sophia tuvo que irse porque según ella tenía una cita con un hombre guapísimo. Evidentemente a cenar no irían y por eso confesó haberse arreglado tanto esa noche.

Todos nos despedimos de ella y entre Lucas, Bárbara y yo organizamos todo en la cocina y el comedor para ayudar a Bianca.

—¿Te quedas hoy, guapo? —me preguntó mi mejor amiga.

A lo que asentí y la atraje a mí para darle un abrazo y un beso en la frente.

—Me quedaré —respondí.

—Bien, así mamá no se queda sola. Lucas y yo iremos a lo de sus padres porque mañana tendremos un día con ellos en la piscina.

—¿Y no me invitas? —pregunté indignado.

—No, imbécil —replicó Lucas.

Bárbara se carcajeó. —Es algo medio especial, es el aniversario de mis suegros.

—¿Y tu madre sabe? —fruncí el entrecejo.

—Justo le diré ahorita, porque fue hace una hora que mi suegra me escribió haciéndome la invitación formal.

—Bueno, acepto quedarme para no dejar a tu mamá sola.

—Asegurate que esté lejos de mi papá. No quiero que le haga daño.

Yo asentí un poco incómodo y ella beso mi mejilla para salir a lo de su madre para decirle que se iría.

Lucas se aseguro de que su novia se hubiera ido totalmente al segundo piso y me miró con picardía.

—Aprovecha el tiempo en estos días con tu amada.

—Cierra la boca, imbécil.

Se carcajeó y siguió arreglando los platos en su lugar.

Sin embargo, me sentía un poco incómodo con ésto. Sé que Bárbara no sabe lo que está pasando entre su madre y yo, pero me pone bajo presión el que ella me pida velar por la seguridad de ella.

Cuando realmente lo que quiero hacer es tenerla desnuda entre mis brazos.

—Serán unos días largos —susurré y Lucas golpeó mi hombro juguetonamente.

—Aprovecha y sácala de aquí. Bianca lleva tiempo sin salir a solas.

Y medité eso. Lucas tenía razón, los únicos viajes en los que habíamos estado juntos, habían sido los familiares.

Pero eso iba a cambiar este fin de semana, haría todo por ella y para ella.

—Eres un cabronazo con suerte —soltó y fue inevitable no sonreír. Porque no se trataba de suerte, se trataba del destino.

—Es una dicha tenerla y no es cuestión de suerte, si no del destino.

Él sonrió y lo ayudé para que terminara más rápido.

Continue to read this book for free
Scan code to download App

Latest chapter

  • TENTACIÓN PROHIBIDA   10 - PARTE II

    El motor del coche se apagó frente a un pintoresco edificio en el centro, ajeno al drama que se cocinaba dentro.Cuando paseé por la recepción y saludé al portero ya sabía que Sophia me estaba esperando en la puerta de su apartamento, con una bata de seda y una sonrisa que era una mezcla de alivio, triunfo y dulzura artificial.Apenas estuve cerca se lanzó a mí brazos. —¡Mi amor! —dijo en un suspiro dulce.Me abrazó con una fuerza desesperada, pegándose a mi como si temiera que se disolviera.Le correspondí el abrazo, cerrando los ojos. Olía a vainilla y a un perfume caro; era un aroma nuevo, ajeno a la lavanda y el aire libre que siempre olía en Bianca.El contraste me golpeó como un recordatorio.Separando el abrazo ligeramente, buscando sus ojos. —Por fin... se acabó.Tomando mi rostro entre sus manos cálidas me respondió: —Sí, se acabó. Ahora solo estamos tú y yo. Entra, está helado aquí afuera.Entramos al acogedor apartamento y la mesa de centro estaba servida con una botella de

  • TENTACIÓN PROHIBIDA   10 - PARTE I

    IvánMis piernas se sentían como plomo mientras bajaba los escalones de la entrada de lo que alguna vez fue mi hogar.La puerta se cerró detrás de mi con un suave clic que resonó en el silencio, pero en mi cabeza, sonó como el portazo final a mí vida de pareja, entendí que la había perdido para siempre.El aire frío de la noche me azotó la cara, pero no era tan gélido como el vacío que se había instalado en mi pechoTenía que aceptarlo, yo mismo había provocado todo ésto y ya no había vuelta atrás.Sosteniendo un pequeño ramo de flores que ella no vio y el peso insoportable de mis errores, me permití un momento para mirar hacia atrás.La casa de Bianca, mi hogar hasta hacía unas semanas, permanecía iluminada. La luz era cálida, pero yo estaba fuera, en la oscuridad.Era un irresponsable afectivo.La frase de Bianca se incrustó en mi mente como un puñal oxidado. No era una mentira. Había fallado. Había dado por sentado la incondicionalidad, había esquivado la intimidad emocional y ahor

  • TENTACIÓN PROHIBIDA   9 - PARTE II

    BiancaEl silencio de la habitación parecía envolvernos después de aquella noche intensa. La luz suave de la luna se filtraba a través de las cortinas, pero en realidad no necesitaba ninguna luz. Todo en mí estaba iluminado por la intensidad del momento, por la sensación de haber llegado a un límite que nunca pensé que cruzaría. Me quedé dormida en los brazos de Mateo, su respiración calmada y su cuerpo cálido contra el mío. Era una sensación tan diferente a la que había experimentado con el papá de mi hija. Con él, todo había sido rutina, responsabilidades, un amor que parecía haber perdido su chispa con los años. Pero con Mateo, había sido diferente. Cada declaración, cada caricia bajo la mesa, parecía abrir una brecha en mi corazón y en mi lógica. Pensé en lo prohibido, en lo que significaba todo esto ahora que mi proceso de divorcio avanzaba. ¿Qué estaba haciendo? ¿Cómo podía dejarme llevar así cuando todo a mi alrededor parecía estar en caos? Pero la verdad es que, en ese mom

  • TENTACIÓN PROHIBIDA   9 - PARTE I

    Bianca Estaba en las nubes, solo sentía los latidos de mi corazón en mis oídos y el temblor en mis piernas.Me había hecho tener un orgasmo de otro nivel. Había mojado todo a su paso por la potencia y la cantidad de fluidos que salieron de mi interior.Solo con Mateo he sentido todo ésto y aunque me enloquecía de sobremanera también me asustaba.Aún con mi respiración acelerada, sentí las manos de ese hombre que me hacía sentir hambrienta de él sobre mis muslos temblorosos.No me iba a dar tregua, seguiría llevándome hasta el cielo de los orgasmos.Con rudeza me giro sobre la cama y quedé con el culo parado solo para él.Sentí la primera nalgada y jadeé de impresión, pero a la segunda ya gemí de placer. Los golpes me hacían vibrar y esa vibración llegaba a mí clítoris sensible.Ni siquiera me había metido nada, y ya sentía el próximo orgasmo construyéndose en mi interior. Sentía que cada uno sería devastador.—Voy a nalguerte hasta que tengas está delicia enrojecida.Y no me queje.C

  • TENTACIÓN PROHIBIDA   8 - Parte II

    Mateo Ansioso.Esa era la palabra que me definía, tenía que esperar a que los muchachos se fueran para poder salir del cuarto de lavandería que tenía Bianca en su casa.Me sentía tenso y el pantalón me maltrataba en la entrepierna. Estaba desesperado por sacarmelos de encima.No mentiré y diré que no estoy cagado por lo que haré. Bianca es una mujer con experiencia y un Diosa que hay que venerar.Puede que ésto que tenemos no sea totalmente cuerdo, pero ya es muy tarde para arrepentirme.Cuando lo creí correcto, salí del cuartico y dándole tiempo a ella para que se preparara me tomé mi tiempo en el baño de visitas para poder mojarme el rostro y recomponerme un poco. Me aseguré que todo estuviera cerrado para que nadie nos interrumpiera y me aseguré de que los chicos no se devolvieran por nada que se les haya quedado.Y confiando ya que todo estaba en orden, subí a la habitación que ocupaba en esta casa.Me temb

  • TENTACIÓN PROHIBIDA   8 - Parte I

    BiancaMi hija había venido a mi habitación para informarme de sus planes con los padres de su novio.No les diré que no me sentí nerviosa al saber que me iba a quedar completamente a solas con Mateo en la casa.El solo imaginarme a solas con él, el cuerpo me vibraba de anticipación.Ya lo había tenido dentro de mi y aunque pensé que solo sería un capricho, resultó que no. En vez de quitarse las ganas de tenerlo entre mis piernas, estás aumentaron..-.-.-.-.-—Volveremos el lunes —me explicó Bárbara mientras la ayudaba a empacar lo necesario para este fin de semana.—Tienen que ir a clases —les dejé en claro.No quería que faltarán a clases por andar de farra.—Si, la mamá de Lucas no permitiría que nos quedemos en casa —me dijo ella quitándole importancia.—Mete el bloqueador —le recordé y me acerqué a su vanity.Al momento de tomar el bloqueador noté que la copa menstrual de mi hija estaba en su envase que la mantenía higienizada.Saqué cuentas mentalmente y me gire hacia ella. Cuan

More Chapters
Explore and read good novels for free
Free access to a vast number of good novels on GoodNovel app. Download the books you like and read anywhere & anytime.
Read books for free on the app
SCAN CODE TO READ ON APP
DMCA.com Protection Status