LOGINDos meses habían pasado, desde que Sophie había empezado a trabajar con Ethan, era su asistente y estaba muy feliz, ya que su amigo era un buen jefe, Stella llevaba el almuerzo todos los días y almorzaban los tres.
A pesar de tener cuatro meses de embarazo y ya se notaba su pancita, había llamado la atención de dos compañeros de trabajo, pero solo uno estaba llegando al corazón de Sophie, como amigo, pero lo hacía, el otro era muy prepotente eso lo hacía perder puntos con ella, no buscaba una relación pero sí tener amigos verdaderos y si las cosas con Alexis no se arreglaban quería encontrar a alguien con quién pasar el resto de su vida, amaba a Alexis, pero no podía olvidar así tan fácil todas las humillaciones que le hizo.
Alex no había dejado de estar pendiente de ella, la seguía llamando de dos a tres veces del día y la acompañaba a las citas, no había intentado acercarse más, después de lo que había pasado hacía un mes atrás.
FLASHBACK
—Sophie, dentro de media hora llegará Stella y Alexis para almorzar juntos — Sophie lo miró sorprendida, ya que no sabía y había por fin aceptado la invitación de Brian a almorzar, él y Paúl tenían casi un mes tratando de que aceptarán su invitación, pero Paúl siempre había sido muy arrogante, mientras que Brian, era muy dulce y cariñoso.
—Ethan, yo ya tenía planes para salir almorzar con Brian — Su amigo la miró sorprendida, pero decidió no decir nada, aunque ambos sabían que a Alexis no les gustaría nada.
—Bien, le avisaré a Stella de una vez. — Ethan había entrado y le había dicho a Stella que sólo trajera tres almuerzos pero, ella dijo que ya venía de camino, suspiró frustrado, cuando Alexis llegara se iba a molestar.
Por su parte Sophie, se preparó para la llegada de Alex, sabía que le iba a molestar, pero no le importaba, es cierto que había cambiado, estaba más dulce, le enviaba todos los días rosas con algún chocolate, que por cierto eran deliciosos, había mandado mensajes muy tiernos por whatsaap, incluso la iba a recoger al menos dos veces por semana y la llevaba a comer incluso, todos los días le pedía perdón, pero nada parecía ser suficiente para Sophie, se sentía demasiado herida.
—Hola Sop — dijo Alexis con una sonrisa, Sophie salió de sus pensamientos y le sonrió.
—Hola, señor Black, — dijo amable, pero sería, Alexis se sentía mal cada vez que ella le decía así, le había dicho muchas veces que por favor le dijera Alexis, pero seguiría intentándolo, por lo que mantuvo la sonrisa.
—¿Cómo se ha portado nuestro hijo hoy?
—De maravilla, es un angelito.. — la sonrisa de Alexis fue tan sincera, llena de ilusión, su mirada era de orgullo, de ese que ya sentía por su hijo o hija.
—Sophie, ¿nos vamos? — Alexis se giró de inmediato hacía esa voz que llegó detrás de ellos, la sonrisa que segundos antes tenía él fue reemplazada por un semblante serio y un ceño fruncido.
—Sí, ya estoy lista — Alexis se giró hacia Sophie.
—Pensé que ibas a almorzar con nosotros.
—Has pensado mal, espero no empieces hacer tus escenitas ahora. — Alexis la miró dolido, primero por la forma tan brusca en que ella le hablaba y segundo, porque en tres meses había tratado de demostrarle cómo había cambiado por ella.
—Yo no he dicho nada Sophie.
–Aún. — dijo agarrando su bolso.
—Disculpa, ¿tu eres? — Brian trató de ser amable y romper ese ambiente tan tenso.
—Alexis Black, el esposo de Sophie. — Brian abrió los ojos al Escucharlo, Sophie al oírlo se enojó aún más de lo que ya estaba.
—Oh, lo siento, no sabía que estaba casada, Sophie, tranquila, si quieres poder cancelar el almuerzo — Alexis notó de inmediato que era un buen hombre, sintió mucho celos ¿para qué negarlo? Pero había aprendido a controlar eso tan dañino, por lo que pensaba intervenir y decirle que no había ningún problema que Sophie podía hacer lo que ella quería, pero no pudo abrir su boca, porque Sophie decidió intervenir, junto en ese momento Ethan salía de su oficina y se quedó en silencio al ver la escena de los tres, la tensión se sentía en el aire.
—No Brian, voy a salir contigo almorzar, él señor Black, es mi esposo solo por un acuerdo, pero espero que pronto me dé mi libertad, porque no me interesa seguir casada a él, así que no te preocupes, yo puedo hacer lo que quiera, sin necesidad de pedirle permiso a nadie, y eso no me hace ni una mala mujer, ni una cualquiera. — Alexis se sintió morir al escuchar a Sophie, estaba siendo muy dura, de nada valía los tres meses que él había tratado de cambiar y buscar su perdón.
—Yo no he dicho que no puedas salir con tus amigos Sophie, y como no habías mencionado nada del divorcio pensé que me darías una oportunidad que íbamos a poder ser una familia, al parecer me equivoqué, no te preocupes ya entendí, — su semblante era serio y su voz era tranquila, aunque por dentro tenía el corazón roto, y ganas de llorar, él sabía que la había perdido — estuve mal, te humille y te hice sufrir, si lo sé, fui un maldito imbécil, uno que la cagaba día con día, pero tú empezaste esto, haya sido por tu hermana o no, eso no te daba el derecho de humillarme como lo hiciste, debiste decirme "no Alexis, porque mi hermana está enamorada de ti y no quiero interferir" o no sé, ser más amable y no romperme el corazón como lo hiciste aquella vez y como lo haces ahora, mi carácter a sido una m****a, pero nunca te tape la boca o te puse una pistola en la frente para que no hablaras, pudiste pegarme mil gritos y hablar y hacerme entender pero lo único que hiciste fue callar y esperar hasta que ya no pudieras más para poder decir lo que sentías, pero no importa todo lo que diga y piense porque al final el malo, soy yo, cuando todo lo que nos ha pasado a sido culpa de ambos, no sólo mía, así como una vez me heriste el corazón hoy lo vuelves hacer pero no te preocupes, esta vez no pienso seguir tu jueguito, de que Sophie me lastima, entonces luego Alexis le hace lo mismo ha ella, yo sí aprendí de mi error — se giró hasta el joven que estaba completamente en silencio e incómodo. — Que disfrute su almuerzo — le sonrió y empezó a caminar hacia la salida. Ethan, estaba muy sorprendido, pero fue detrás de su amigo.
—Alex espera — él se detuvo, pero no se giró, porque si lo hacía lloraría en frente de Sophie y no quería eso, Ethan se puso en frente de su amigo. — quédate almorzar con nosotros.
—No puedo — dijo en un suave susurro — no te preocupes por mí, ve y en cuanto llegué Stella dile que yo mañana los voy a visitar. — Alex siguió sin decir nada, pero en cuanto llegó a su auto, lloró como un niño pequeño, lloró con el corazón destrozado porque había perdido lo que más amaba.
Sophie no sabía qué hacer o decir, todos observaban el camino por el que Alexis se había ido.
—Sophie, ¿podemos hablar un momento? — Ethan tenía que decir lo que pensaba en ese momento, Sophie asintió y ambos pasaron a la oficina.
—Sophie, no me gusta meterme en los problemas de las demás personas, pero ustedes son mis amigos, sé que Alexis se ha equivocado por amor y rencor, no lo voy a justificar, como tampoco puedo hacerlo ahora contigo, has sido algo cruel, solo te pido que no lo hieras más, él a sufrido por ti todo la vida, y tú también, pero si empiezan a tirar la pelota de que él me lastima, luego yo lo lastimo, y así sucesivamente se van a odiar y lo peor es que el bebé será el que salga perjudicado, ahora puedes irte almorzar. — Sophie asintió y luego se levantó para salir de ahí.
FIN DEL FLASHBACK
Desde ese día Alexis había dejado de enviar flores y chocolates, no había vuelto a ir a recogerla, y cuando llamaba no le preguntaba nada de ella.
Y la verdad no sabía qué pensar, seguía, trabajando cuando una voz le llegó de pronto.
—Hola Sophie — ella alzó la cabeza al oír la voz de Alexis, frunció el ceño al verlo ahí.
—Hola, ¿Qué haces aquí? — aunque no quiso su voz salió a la defensiva.
—No te preocupes, no vengo a molestarte, solo vengo a dejarte los papeles del divorcio, ya los firmé, vas a tener al fin la oportunidad de ser libre, feliz, sin necesidad de estar atada a mi por un acuerdo.
—Cumpleaños feliz, te deseamos a ti, cumpleaños Ava, feliz cumpleaños a ti — todos aplaudían felices, mientras celebraban el tercer cumpleaños de la más pequeña en la familia Black, el pequeño Liam tenía 5 años de edad, era un hermano sobreprotector que amaba a su hermana.Alexis estaba feliz y completo con la familia que tenía, luego de que Yael hubiera muerto a manos de él, tuvo que pagar mucho dinero para que no saliera a la luz, porque aunque fue en defensa de su esposa, muchos querían otra cosa, pero nadie podía ganarle a Alexis Black.La pequeña Ava eran sus ojos, ella era su princesa, desde ya sufría cuando algún niño se le acercaba, lo bueno era que Liam se ponía en medio y los espantaba, el problema era su amada esposa, que cuando se daba cuenta de los que hacían se molestaba y hacía lo que p
Alexis todavía no podía creer lo que Sophie le había dicho no podía ser verdad, algo no estaba bien, debía confiar en ella y en ese amor que sentían, no iba a volver a dudar de eso, le había dicho que fuera a casa, habló como si ella no estuviera en la casa, su corazón empezó a latir muy rápido, ella podría estar en peligro.En cuanto llegaron al lugar que Hannah les había dado Alex saltó del auto de un brinco y corrió a la puerta, la policía lo detuvo, para poder adentrarse ellos, en cuanto tocaron la puerta, Robert abrió sin fijarse, y al ver a la policía se asustó y empezó a correr y dirigirse a la puerta traerá, sin contar, que ya lo esperaban varios de los policías, cuando se detuvo e iba a dar media vuelta, Alexis lo alcanzó y sin verlo venir cayó al suelo de un derechazo por medio de Black.
—¿Qué es lo que quieres?—A ti cariño, siempre te he querido a ti, puedo devolverte a tu hijo si te vienes conmigo y dejas a Black, no quiero que él sepa nada, soy capaz de matar a todos— la mente de Sophie empezó a mil por hora, debía hacer algo, no podía dejar que nada malo le pasara a su hijo, y debía hacer que Alexis supiera la verdad sin que saliera herido.—Haré lo que digas pero quiero que me prometas que no le harás daño a Alex. — Yael gruñó al oírla.—Por culpa de él no me amaste como debías, no puedo prometerte nada, incluso ese mocoso te va a recordar a él y eso no me gusta.—¡No! — dijo asustada. — te prometo que no va hacer así, puedes verlo como tu hijo, puedes criarlo a tu manera, él va a llamarte papá — dijo Sophi
Alexis había firmado los papeles, había escuchado a un doctor hablar sobre la depresión posparto y de los cuidados que quizás tenían Sophie y el bebé, y justo ahora iba con una nueva mudada de ropa que le había traído Daniel, a la habitación, quería darse cuenta un baño y esperar una hora para ir a casa. Decidió mandar a su eficiente guardaespaldas a que comprara vitaminas para Sophie, entre otras cosas para llevar a casa, debía estar seguro de que su familia estaría bien.Antes de llegar a la habitación escuchó un grito desgarrador, que lo hizo correr, cuando abrió la puerta y entró vio a Sophie llorando desconsoladamente casi encima
Alexis iba conduciendo lo más rápido que podía, mientras Sophie hacía respiraciones profundas, su dolor cada vez aumentaba, aunque estaba feliz que su hijo naciera, así podría conocerlo al fin.—Hemos llegado amor — Alex bajó del auto, para luego ayudar a Sophie a hacerlo, la tomó en brazos y de inmediato pidió que lo atendieran, dos enfermeras llegaron de inmediato con una silla de ruedas.—Usted debe esperar aquí señor, le avisaremos cuando pueda entrar. — Alexis de mala gana asintió, mientras se llevaban a Sophie, el llamó a sus suegros, sus padres, a su hermana y su mejor amigo, también llamó a Daniel, para que llegara y le dijera a Teresa. Sabía que todos querían estar en el nacimiento de su hijo.Empezó a caminar de un lado a otro, necesitaba saber que pasaba, quería entrar y ser el a
—Alex, amor, detente por favor — dijo mientras iba casi corriendo detrás de él.Alexis se detuvo y respiró profundo, no podía volver a equivocarse, no podía retroceder.—Amor te juro que no quise sonar así como sone — dijo confundida, no sabía qué hacer o decir para no meter las patas.—¿Y cómo querías sonar? ¿O mejor me explicas qué sentiste al recibir esa noticia? — Sophie lo miró a los ojos y vio como él se controlaba, pero los celos no podía ocultarlos aunque quería, por lo que respiró profundo y lo abrazó fuertemente antes de empezar hablar, él correspondió a su abrazo, la pegó a él sin querer soltarla.—Sí estaba un poco sorprendida, pero no por lo que ellos hagan o dejen de hacer, sino me sorprende él como una p







