Se connecter33. Has llegado tardeMichael observó en silencio a su padre. Él, mejor que nadie, conocía todo lo que Peter había estado haciendo para conseguir llevar a Kayden a prisión. Días enteros y largas noches de desvelo, ¿y todo para qué? Para que al final, el maldito consiguiera escapar gracias a que alguien había filtrado la información.Se sentía indignado y burlado.—Lo siento, papá. Esto escapó de nuestras manos. Y aunque exista una orden de aprehensión en contra de Kayden, mientras esté libre y escondiéndose como la rata que es, será un peligro para Claire y Jessi.Peter golpeó el escritorio. No era necesario que Michael lo dijera, lo sabía muy bien. Kayden podía volverse mucho más peligroso ahora que se sentía perseguido por las autoridades.—Dejé a Claire fuera de todo esto, ¡he pasado tantos días ausente, y todo para nada! —vociferó con enojo.Tenía los dientes apretados y las manos cerradas en dos puños. Sus nudillos estaban blancos como el papel.—Tenías que haberle dicho a Claire
32. Mereces másClaire no correspondió el beso y terminó apartándolo de ella. Lo miró a los ojos y sintió un vacío crecer en su estómago.—Estoy cansada —dijo ella, pasando de Peter.Cansada de esperar la hora del almuerzo para que lo cancelara, cansada de esperar que Peter pasara por ella y venirse a casa sin él.Entendía perfectamente que Peter era un hombre ocupadísimo, que tenía muchas responsabilidades, pero avisarle personalmente no iba a robarle más que unos segundos que no quiso darle.Entenderlo no hacía que doliera menos y, encima, la había dejado esperando como tonta en la empresa; si no fuera por Ashton, tendría que haber vuelto en taxi. ¿Así mostraba el miedo que tenía de que Kayden llegara a ella? ¡La había dejado sola!—Claire, de verdad fue algo importante —insistió, tomando su mano.—Ya veo —respondió ella sin molestarse en mirarlo—. Más importante que yo, por supuesto. Estoy agotada, Peter; quiero descansar y quiero hacerlo sola. Iré a mi habitación —agregó, soltándo
31. Se me hizo tardeAshton se sorprendió al escuchar la respuesta de Claire, pero no se atrevió a decir nada para que no se arrepintiera. No tenía un interés romántico en Claire; solo quería conocerla mejor y hablar con Michael sobre ella.Hacía esto por su primo. La última vez que Claire salió a colación en una de sus conversaciones, Michael había mostrado preocupación por su padre y la relación con la madre de su hermanita.Había dicho que a simple vista Claire le parecía la mujer que su padre necesitaba, pero que también tenía miedo de que saliera herido si las cosas no funcionaban.—¿Vas a quedarte viéndome toda la tarde? —preguntó Claire luego de quedarse a solas con él—. ¿O ya te has arrepentido?Ashton negó.—Vamos, el coche espera abajo —dijo, sonriendo un poco nervioso.Claire se dio cuenta y, por un segundo, se cuestionó: ¿qué trataba de hacer aceptando la invitación del sobrino de Peter? ¿Y si se prestaba a malas interpretaciones?No había pensado y se dejó llevar por un s
30. DecepcionadaClaire se mantuvo en completo silencio mientras veía a Peter de reojo; lucía muy serio y se preguntó si la razón era ella. Tal vez…—No pienses cosas que no son —soltó Peter de repente, como si adivinara el hilo de sus pensamientos.Claire lo miró fingiendo no entender.—No me molesta que vengas a mi lado, Claire —pronunció, dejando claro que sabía el camino que habían tomado sus pensamientos—. Realmente estoy preocupado; si no conseguimos toda la información sobre Kayden, me temo que no habrá manera de detenerlo.Claire se mordió el labio.—No quiero que llegue el momento en que sientas que vives en una jaula de oro, Claire. Realmente quiero que tú y Jessi tengan una vida normal.—Si vamos a vivir con miedo, nunca tendremos una vida normal, Peter. Por lo que me has contado y he podido deducir por mi cuenta, Kayden no es un tipo legal, pero escondiéndome no harás que él salga de su madriguera.Peter detuvo el auto en el estacionamiento de la compañía; los autos que ib
29. ¡Eres la mejor abuela del mundo!Jessi llegó hasta el estudio de Natasha con una sonrisa de oreja a oreja que sorprendió a la abuela. La miró apenas entró y supo que algo bueno tuvo que pasar.—Hoy te ves más feliz que ayer —dijo, como quien no quiere saber lo que pasaba.—Estoy muy feliz, abuelita —respondió la niña, trepando a las piernas de Natasha. Dejó al oso sobre el sillón y se aferró a su cuello—. Mis papitos durmieron juntitos —musitó.Para Jessi era un gran secreto lo que compartía con su abuela.—¡Papá y yo hasta hicimos el desayuno! —exclamó, dejando casi sorda a Natasha.Sin embargo, a ella no le importó tanto como la noticia de que Peter y Claire hubiesen dormido juntos; eso tenía que significar algo y algo bueno. Esperaba que finalmente Peter dejara ir el pasado; por mucho que hubiese amado a Anna, no podía vivir aferrado a su recuerdo por el resto de su vida.Peter tenía todo el derecho a ser feliz sin culpas. Anna ya no estaba, pero él seguía vivo y tenía una hija
28. ¿Y quién crees qué es su modelo?«Una oportunidad.»Dos palabras que podían cambiarlo todo. Claire no fue consciente de ello hasta que la puerta se abrió de golpe. Apenas llegó a cubrir su desnudez cuando Jessi saltó sobre ella.—¡Dormiste con papá! —gritó, tratando de jalar las sábanas de Claire.Ella se aferró a la tela; no podía permitir que su pequeña hija se diera cuenta del estado en el que se encontraba.—Te estuve buscando —dijo Jessi, acomodándose a su lado, envolviendo sus pequeños brazos a su cintura.Claire frunció el ceño al darse cuenta de que el lugar de Peter estaba vacío. Un nudo se le instaló en la boca del estómago y lo primero que pensó fue en el arrepentimiento.Si Peter se había marchado así, en silencio, era porque todo lo que le había dicho no era más que una mentira. Una pequeña ilusión que se permitió vivir. Claire soltó el aire y abrazó a Jessi.—Fui a tu cuarto, pero papá dijo que no habías dormido allí —continuó la niña al darse cuenta de que no tenía







