Home / Hombre lobo / Universidad Luna Roja / Capítulo 99. No me cae bien

Share

Capítulo 99. No me cae bien

Author: Noemy Ruiz
last update publish date: 2026-09-05 00:32:13

Miré mi mano como si el contacto de Adrián hubiera dejado una marca visible.

—Ya me ha tocado.

Mi madre aspiró con fuerza.

Adrián se levantó.

—Elena.

Su voz cruzó el despacho y llegó hasta el teléfono.

El silencio de mamá cambió. Pude sentirlo aunque nos separaran miles de kilómetros: ya no era sorpresa, sino un dolor tan conocido que probablemente llevaba dieciocho años viviendo con él.

—No vuelvas a pronunciar mi nombre —dijo.

Adrián cerró los ojos.

—No sabía que Amber existía.

—Mamá, necesit
Continue to read this book for free
Scan code to download App
Locked Chapter

Latest chapter

  • Universidad Luna Roja   Capítulo 100. El lago escondido

    Will me hizo cambiar el vestido por unos pantalones cómodos y una sudadera suya.No pregunté por qué. Cualquier plan que incluyera abandonar los zapatos incómodos de princesa contaba con mi apoyo.Salimos por una puerta lateral cuando el cielo empezaba a teñirse de violeta. Cole nos esperaba junto a los jardines, vestido de negro y con la expresión resignada de un hombre que había recibido órdenes contradictorias.—Treinta metros —le dijo Will.—Veinte.—Veinticinco.Cole me miró.—Treinta y no se lo cuento a su padre.—Hecho —respondí.Will negó con la cabeza.—Mi guardaespaldas acaba de negociar mi seguridad con mi compañera.—Tu guardaespaldas es listo.—Su compañera da miedo, Alteza —dijo Cole.—También es lista —añadí.Dejamos atrás los jardines y entramos en el bosque. Olía a tierra húmeda, musgo y hojas machacadas bajo nuestras botas. Después de las salas enormes del palacio, aquel espacio parecía respirar conmigo.Will caminaba delante, separando las ramas más bajas. No intent

  • Universidad Luna Roja   Capítulo 99. No me cae bien

    Miré mi mano como si el contacto de Adrián hubiera dejado una marca visible.—Ya me ha tocado.Mi madre aspiró con fuerza.Adrián se levantó.—Elena.Su voz cruzó el despacho y llegó hasta el teléfono.El silencio de mamá cambió. Pude sentirlo aunque nos separaran miles de kilómetros: ya no era sorpresa, sino un dolor tan conocido que probablemente llevaba dieciocho años viviendo con él.—No vuelvas a pronunciar mi nombre —dijo.Adrián cerró los ojos.—No sabía que Amber existía.—Mamá, necesito que me digas la verdad. Ahora.—No por teléfono.La frase me encendió por dentro.—Claro. Tiene que ser en el lugar adecuado, con la persona adecuada y cuando todos decidáis que puedo soportarlo.—No es eso.—Entonces dime si él es mi padre.Lucas dejó de respirar a mi lado. Will me apretó la mano.—Amber...—Una palabra, mamá. Sí o no.—No puedo darte esa respuesta sin pruebas.No era un no.La certeza me cayó en el estómago, fría y pesada.—¿Por qué huiste de él?—Porque quedarme habría perm

  • Universidad Luna Roja    Capítulo 98. Adrián

    —Ahora —repetí.Alexander dejó escapar el aire por la nariz.—Acabamos de recibir a doce miembros del Consejo.—Pues ya tiene doce personas con las que hablar. Yo solo necesito a una.Diana giró el rostro para esconder una sonrisa. El Rey Alfa no pareció encontrarme tan divertida.—Utilizad mi despacho —decidió al fin—. Nadie os molestará allí.Adrián inclinó la cabeza.—Gracias.—No se lo agradezca todavía —murmuré.El despacho estaba al otro lado del vestíbulo, tras unas puertas oscuras custodiadas por dos lobos. Dentro olía a cuero, madera encerada y al rastro antiguo de cientos de conversaciones que seguramente habían decidido la vida de demasiada gente.Me negué a ocupar la silla situada frente al escritorio. Parecía el lugar reservado para quien iba a ser juzgado, y ya había tenido suficiente de eso.Adrián permaneció de pie.Will a mi derecha.Lucas a mi izquierda.—Si seguís colocándoos así, voy a empezar a pensar que soy una mesa —dije.Lucas frunció el ceño.—No tiene gracia

  • Universidad Luna Roja   Capítulo 97. El hombre que no deja de observarme

    El hombre no dejaba de observarme.Ni siquiera intentaba disimular.Lucas fue el primero en moverse.—Amber.Cruzó el vestíbulo y me abrazó.No éramos personas que se abrazaran.Por eso tardé unos segundos en reaccionar.—¿Qué haces aquí? —preguntó.—Podría preguntarte lo mismo.—Reunión del Consejo.Se separó y me examinó.—¿Estás bien?—Además de que alguien intentara envenenarme con plata, robara una foto de mi madre y analizara mi olor, estupenda.Lucas miró a Will.—¿Por qué no me lo dijiste?—Ocurrió ayer.—Tengo teléfono.—Y yo tenía plata debajo de la almohada. Estaba ocupada.Cleo no prestaba atención a nuestra conversación.Seguía concentrada en el hombre que había entrado detrás de Lucas.Familia.Su olor era más fuerte que el de su hijo.Madera húmeda.Aire frío.Bosque en invierno.El hombre no había apartado los ojos de mí.Alexander se acercó a él.Durante un momento creí que se abrazarían como en la fotografía de la biblioteca.No lo hicieron.Solo se estrecharon los a

  • Universidad Luna Roja   Capítulo 96. Blackwood

    —Eso suena bastante parecido a decir que les robasteis una corona.Will cerró los ojos.—Lobita...—¿Qué? Su padre es quien habla como si estuviera narrando el avance de una película.Diana no consiguió ocultar la risa. Alexander, en cambio, parecía preguntarse si aún estaba a tiempo de enviarme de vuelta a California.—Los Blackthorn no robaron el trono —dijo—. Hace más de doscientos años, ambas familias tenían una reclamación legítima sobre la Corona. Los territorios se dividieron y la disputa terminó convirtiéndose en una guerra.—¿Quién ganó?—Nadie. Murieron miles de lobos y los cazadores aprovecharon la debilidad de las manadas para atacar.El humor desapareció.—¿Qué hicieron?—Los líderes de ambas familias firmaron un pacto. Los Blackwood renunciaron a reclamar la Corona mientras los Blackthorn respetaran su territorio, su linaje y su lugar en el Consejo.—El Pacto de Sangre.—Sí.—¿Por qué de sangre?—Porque se selló con ella. La tradición era más dramática en aquella época.

  • Universidad Luna Roja   Capítulo 95. Un retrato antiguo

    Me acerqué al cuadro.La mujer estaba representada de pie junto a un lobo negro. Llevaba un vestido plateado sin corona y apoyaba una mano sobre la cabeza del animal. Su cabello era más oscuro que el mío y sus facciones más afiladas, pero los ojos eliminaron cualquier posibilidad de convencerme de que aquello era una coincidencia.Los había visto cada mañana de mi vida en el espejo.—Livia Blackwood —leyó Will en la placa—. Luna de Colmillo de Hierro y guardiana del Pacto de Sangre.—¿Qué es el Pacto de Sangre?Alexander no contestó.—Empiezo a detectar un patrón —dije.Me incliné hacia la pintura. En el cuello de Livia descansaba un colgante con forma de lobo rodeado por ramas plateadas.El mismo escudo de la carpeta confidencial.Cleo empujó con tanta fuerza que mi mano se levantó hacia el lienzo.Will me sujetó la muñeca antes de que lo tocara.—Puede tener plata en el pigmento.Retiré la mano.—Una advertencia útil antes de entrar habría estado bien.—No sabía que intentarías acar

More Chapters
Explore and read good novels for free
Free access to a vast number of good novels on GoodNovel app. Download the books you like and read anywhere & anytime.
Read books for free on the app
SCAN CODE TO READ ON APP
DMCA.com Protection Status