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El despertar de la luna

작가: Yelys
last update 게시일: 2026-09-28 08:38:15

Alara no podía respirar. El pecho le explotaba. Y por primera vez en 21 años, escuchó algo dentro.

No era su voz.

Era un gruñido.

_¡YA BASTA!_

Un calor blanco le subió desde el estómago hasta la garganta. Los ojos se le pusieron plateados. No amarillos como todos. Plateados, como la luna llena de esa noche.

Su espalda se arqueó. Sus huesos sonaron.

Víctor la soltó del susto y cayó al suelo.

Alara cayó en cuatro patas. Pero ya no era humana.

Era una loba blanca. Pequeña, pero blanca completa. Con ojos de luna.

Había despertado por fin. Y estaba furiosa.

A lo lejos, en el otro lado del bosque, Kael que corría como humano sintió el aullido nuevo. Un aullido blanco que nunca había escuchado.

la loba de alara para defenderla muerde con fuerza a victor, este cae sin tiempo de reaccionar, pues jamás se imagino que la loba de alara depertaria

Víctor estaba en el suelo, agarrándose el hombro. No estaba muerto. La loba blanca le había enterrado los colmillos en el brazo y en el pecho, lo justo para tirarlo, no para matarlo. Sangraba mucho, pero respiraba.

—Loca... maldita... —susurraba Víctor en el suelo.

La loba blanca estaba encima de él, jadeando, temblando. Nunca había peleado. Nunca había sido loba

hola alara dijo la loba soy blanca tu loba no tengas miedo ya nadie podrá herirte_ dijo la loba tratando de calmar a alara que no sabía lo que está sucediendo, en eso

Kael llegó corriendo en ese momento. Humano, descalzo, con el pecho subiendo y bajando.

—Alara —dijo bajito, para no asustarla—. Alara, soy yo.

La loba levantó la cabeza. Lo vio. Ojos plateados contra ojos negros.

Kael se agachó despacio y le estiró la mano.

—Tranquila, Luna. Ya pasó. Ya estás a salvo. Ven aquí.

Por un segundo, la loba dudó. Dio un pasito hacia él. Como si quisiera.

pero blanca era orgullosa y jamás pondría alara en peligro, sabía que el había tardado en venir ayudarla, es bien sabido que los lobos saben cuando sus lunas están en peligro y khael fallo como protector y blanca jamás volvería a poner la seguridad de alara en manos de un cobarde como khael

La loba le gruñó. No fuerte. Con dolor.

Y se dio la vuelta.

Corrió. Se metió entre los árboles, blanca entre lo negro del bosque, y desapareció.

—No, ¡Alara! ¡Espera! —Kael corrió dos pasos detrás de ella, pero se paró. Sabía que si la perseguía ahora la asustaría más.

Se quedó solo. De rodillas en la tierra. Con Víctor herido gimiendo a su lado.

Y entendió que su luna acababa de despertar... y lo primero que aprendió fue a huir de él.

Alara ya no estaba. Solo se escuchaban las ramas moviéndose a lo lejos.

Kael se quedó de rodillas, respirando fuerte. Tenía las manos apretadas con tierra.

Víctor intentó levantarse, agarrándose el brazo sangrando.

—Alfa... gracias a la Diosa que llegaste... esa maldita... esa chica se volvió loca, me atacó—

Kael no se movió. Lo miró fijo.

—¿Qué hacías aquí con ella? grito con furia

—Yo... yo la encontré, ella se perdió y... y yo la iba a ayudar a volver al pueblo y su loba me atacó—

En la cabeza de Kael, su lobo gruñó.

*Miente.*

Kael cerró los ojos un segundo.

—¿Me estás mintiendo a mí? —dijo Kael volvió a gritar

—¡No! ¡Te lo juro! ¡Yo soy leal a Perla y a ti!

Víctor retrocedió arrastrándose.

—Ella me sedujo, Alfa, te lo juro. Me dijo que te odiaba, que quería—

*¡MIENTE!* —el lobo de Kael rugió dentro de él, tan fuerte que a Kael le dolieron los oídos—. *¡HUELE SU MIEDO! ¡HUELE EL MIEDO DE ELLA EN SU ROPA! ¡LO HIZO! ¡IBA A HACERLE DAÑO!*

Kael tembló. Sus ojos se pusieron negros completos. Su lobo estaba subiendo.

Agarró a Víctor de la camisa ensangrentada y lo levantó con una sola mano. Como humano, pero con fuerza de Alfa.

—¡No me mientas otra vez! —le gritó en la cara—. ¡Su ropa está rota! ¡¿Qué le hiciste?!

Víctor empezó a llorar de verdad, porque vio los colmillos de Kael salir.

—¡Fue Perla! ¡Fue idea de Perla! —soltó al fin—. ¡Perla dijo que había que asustarla para que se fuera del territorio! ¡Solo era asustarla, te lo juro, solo asustarla!

Kael lo soltó y Víctor cayó al suelo.

Kael se quedó de pie, temblando de rabia, mirando hacia donde Alara había huido.

su loba despertó por tu culpa —le dijo a Víctor, con asco—. Y mi luna huyó por mi culpa.

Y su lobo le susurró de nuevo:

*Ve por ella. Ahora. Antes de que se pierda.*

es mi hermana, dijo Víctor dudando un poco

llevaré a Víctor ante mi padre y y luego haré que perla pague por esto..

si si lo que tú quieras pero busca a mi luna primero

luna corria por el bosque cuando otro lobo la intersecta haciendo que ruede, era un lobo joven de apenas 22 años

Luna seguía jadeando frente a él, sin poder moverse.

Jax se hincó en una rodilla frente a ella y le habló como a una igual.

—Luna. Escúchame bien.

Respiró hondo y miró hacia la luna llena arriba.

—Yo, Jax Rourke, lobo libre del bosque norte... te encuentro despierta, sola y sin marca...

—...te reclamo como mi esposa.

El bosque se quedó en silencio.

Luna abrió los ojos plateados, grande, asustada.

Jax bajó la cabeza, sin tocarla.

—Desde esta noche estás bajo mi protección. Eres mi esposa ante la luna.

Alara quedó inmóvil sin saber que responder poco a poco empezó a cambiar a su forma humana quedando completamente desnuda frente aquel extraño que ahora la reclama como esposo ante la luna

jax al darse cuenta que se encontraba frente alara la hija del alfa busco manera de ayudarla a tapar su desnudes

perdoname no sabías que era la hija del jefe _ dijo cubriéndola con una manta, que estaban puestas a lo largo del bosque para que las mujeres se taparan cuando volvieron a la mansión

alara temblaba un poco y su loba interior le hablaba

lo huelo, puedes confiar _

Kael llegó corriendo. Sin camisa, transformado a medias, los ojos completamente negros.

Olía su sangre. Olía a loba blanca.

La vio.

Alara, en forma de loba, chiquita, temblando contra un árbol.

Y delante de ella, un lobo del norte en forma de hombre, de rodillas.

Escuchó justo la última frase.

— ...te reclamo como mi esposa.

El tiempo se le paró a Kael.

—No —susurró.

Su lobo se le subió a la garganta de golpe.

Kael cayó de rodillas en la tierra. Se agarró la cabeza. Sus colmillos le salieron solos.

—No, no, no, NO —gruñó, pero ya no era su voz humana.

Su lobo negro salió por dentro, rompiéndolo.

*—¡MÍA!*

Un aullido que hizo temblar todos los árboles.

Kael levantó la cara, con lágrimas y rabia, mirando directo a Alara.

— ¡Ella es MÍA! ¡Es mi luna! ¡No la toques!

Su voz se rompió a la mitad. Porque mientras su lobo gritaba MÍA, su parte humana gritaba:

_Es mi hermana. Es mi hermana, no puedo._

Jax se paró delante de Luna, tapándola.

— Llegaste tarde, Alfa. Ya la reclamé.

Kael se golpeó el pecho con el puño, desesperado, tratando de contener a su lobo que quería matar a Jax y llevarse a Alara a la fuerza.

— Alara... — le dijo a ella, destrozado —. Alara, mírame. Soy yo.

Alara lo miro _ ya detente sabes que somos hermanos _ dijo sintiendo una pulsada en su corazón, ella temblaba y de sus ojos brotaron lágrimas, khael no supo que decir, era cierto eran hermanos. al menos eso pensaban ellos

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