Mag-log inMis queridos lectores, oficialmente la novela: "¡DE AMANTE DE MI JEFE A ESPOSA DE SU TÍO!"... Ha llegado a su final definitivo. 🥂🍾💚🎊 Este libro será marcado "completo" por mi editora, en cualquier momento. Agradezco infinitamente a todos los que se tomaron el tiempo de acompañarme a lo largo de esta historia y sus extras. 🤗🌹 Si quieren leer más de mis historias, actualmente estoy trabajando en las novelas: 1. CRUEL CEO, ¡NO SERÉ SOLO EL REEMPLAZO! (Ya está en sus últimos capítulos). 2. REY ALFA... ¡TU LUNA BUSCA VENGANZA! (En emisión). Próximamente haré una nueva historia de CEOs que avisaré cuando esté disponible, en mis redes. ¡Nos seguimos leyendo! 🥰🌹🫂
CAPÍTULO 07: La casa que volvió a latir. (FINAL) >>> Hannah Sullivan: No pensé que volvería a cruzar esa puerta… Cuando llegué a la mansión del señor Spencer, fue de las cosas más difíciles que haya hecho en mi vida, venderme por dinero, por ayudar a mi padre, por conservar el esfuerzo de toda mi vida, mi clínica. Pero lo peor vino después, cuando tuve que marcharme… sin mis hijas. Ese día, cuando el auto se detuvo frente a la imponente mansión moderna cerca del mar, mi cuerpo se quedó inmóvil unos segundos. Yo tenía las manos sobre el regazo, los dedos entrelazados para esconder mi propio temblor. Ese lugar seguía igual, impecable, silencioso, con las ventanas abiertas dejando entrar la luz de la tarde como si nada hubiera pasado. Pero yo no era la misma. Alphonse abrió la puerta antes de que el chofer rodeara el coche. Siempre hacía eso, llegar primero, controlar cada detalle. Esta vez no dijo nada. Solo me ofreció la mano para ayudarme a bajar. Dudé. No porque no pudie
CAPÍTULO 06: No voy a perderte otra vez. >>> Alphonse Spencer: Siete meses más tarde. La llamada llegó a las tres de la mañana. No era una hora para informes normales, por eso contesté sin mirar el nombre. La voz de Marcus, mi asistente principal de confianza en Miami, sonó directa, sin preámbulos, como siempre que algo no estaba bien. —Señor Spencer, cumplí con la investigación que pidió y me alegra informar que encontramos a Hannah Sullivan. —¿Dónde? ¿Y por qué me estás informando a estas horas de la madrugada? —respondí con el ceño fruncido. Aunque una parte interna de mí, sintió un cosquilleo. —Ella… —hubo una pausa tensa, misteriosa—. Está hospitalizada. Le enviaré la dirección de inmediato. Me quedé inmóvil por segundos que parecieron eternos. De inmediato me levanté y comencé a vestirme. "¡Hannah! ¡Qué pasó!" Pensé, con una m@ldita opresión en mi pecho. Un impulso de querer estar ahí en un parpadeo. ………….. El hospital estaba a veinte minutos.
CAPÍTULO 05: La ausencia. >>> Alphonse Spencer: La casa aprendió a funcionar sin ella demasiado rápido. Ese fue el primer pensamiento que me incomodó. Las niñeras conocían los horarios, el personal se movía con la misma precisión de siempre, las reuniones continuaban, los informes llegaban puntuales. Todo estaba en su sitio, exactamente como yo lo había decidido… Y aun así, algo no encajaba. Las mañanas comenzaron a ser distintas. Antes me iba temprano sin detenerme en nada. Ahora caminaba hasta la habitación de las niñas antes de salir. No era una decisión consciente, mis pasos simplemente cambiaban de dirección. Abría la puerta con cuidado, como si temiera despertarlas, y me quedaba de pie observando cómo dormían. Tan pequeñas y frágiles… Tan parecidas a ella… Tan mías. Esas dos niñas, eran mis hijas, y yo… aún a veces no podía creerlo. Tenía dos hijas muy tiernas y lindas. Eleanor Spencer. La gemela que nació primero, la que yo nombré. Y después estaba: Alayna Spen
CAPÍTULO 04: Lo correcto. >>> Alphonse Spencer: Los días siguientes fueron con el personal médico en la mansión, horarios definidos, una habitación preparada para cada una. Mi madre supervisó cada detalle sin invadir el espacio de forma evidente. Yo volví al trabajo al tercer día del nacimiento de las niñas. Sin embargo, la casa ya no era igual. El sonido de los pasos se mezclaba con los llantos breves, con el murmullo de las niñeras, con la voz baja de Hannah cantándoles a mis hijas, alguna canción bastante tonta de cuna. Sin embargo… Ahí estaba yo, teniendo esa m@ldita sensación pesada en mi pecho, cada vez que la escuchaba. Me detenía a veces en el pasillo antes de entrar al estudio y escuchaba. No por interés, claro… era más… ¿costumbre nueva?, sí, definitivamente era eso… me repetía en ese momento. A veces veía cosas que me parecían bastante absurdas. Las niñas tenían niñeras. ¿Por qué Hannah se torturaba así? Notaba la luz encendida en la habitac
CAPÍTULO 03: Un matrimonio organizado. >>> Alphonse Spencer: La boda fue exactamente como la planeé: pequeña, rapida y sin prensa. Firmamos en un salón blanco del registro privado de la familia. Habían dos testigos. Mi madre de negro, impecable, sentada en primera fila. Nadie más. Hannah llegó puntual. Con un vestido blanco sencillo, largo, sin brillo. El cabello recogido, sin velo, sin joyas… O era una mujer muy corriente, o lo hacía a propósito como una silenciosa muestra de lo poco que le interesaba, como sea… me daba igual. Ella jamás tendría el brillo de la mujer que una vez amé. Nos colocamos frente al funcionario. Escuché las palabras legales sin prestar atención. Mi mente estaba en la agenda del lunes. Tenía una reunión en Londres. El vuelo salía a las seis. Cuando dijeron que éramos esposos, la miré. Ella no me vio. Tenía la vista fija en un punto frente a ella, como si estuviera sosteniendo algo invisible para no caer. Firmé. Le pasé la pluma.







