—¡Sebastián, estoy al borde del colapso! —Carolina sollozaba.La voz de Ricardo irrumpió de repente en la escena: —Carolina, ¿es que no te cansas de mentir?Carolina se quedó paralizada, olvidando incluso de llorar.Al ver aparecer de repente a Ricardo y Patricio, Sebastián también se mostró sorprendido.—¿Cuándo llegaron ustedes?Ricardo clavó la mirada en Carolina. —Por desgracia, estábamos en el aparcamiento, justo allí. Íbamos a llamarte para preguntar en qué planta estabas, y vimos a Carolina interceptar a Valeria.El rostro de Carolina mostró un destello de pánico, pero se acercó rápidamente a Ricardo, agarrando su brazo con fuerza. Su mirada le suplicaba que no hablara más.—¿Ricardo? Tú lo viste, ¿verdad? Crecimos juntos. Por favor, dile la verdad. Si no, esto afectará la confianza entre Sebastián y yo.Carolina intentaba recordarle a Ricardo que en el futuro ella estaría con Sebastián. ¡Si quería seguir siendo amigo de Sebastián, mejor que no abriera la boca!Desafortunadame
Baca selengkapnya