«Apetecible Caperucita, quiero confesar, que al principio sólo quería comerte. Veía tu cuerpo, tu piel, tu inocencia, tu arrogancia y tu frialdad y sólo deseaba destrozarte; destruirte. Es que eso soy; un depredador. Uno que al final cayó en tu trampa... O tal vez sólo conoció lo que esa brillante, vanidosa y hermosa capa roja escondía, y terminó enamorándose de la víctima del cuento. Estoy confundido; aún no lo tengo muy en claro. Permíteme aclarar que no maté a tu abuelita. Ella te engañó, te mintió, te manipuló y luego, se escapó con el cazador. No soy tan malo. No creas todo lo que dicen de mí. Los lobos podemos cambiar. Te invito a un café, mañana. Y veamos qué es lo que pasa. Sinceramente tuyo, el Lobo Feroz» Idea original. Todos los Derechos Reservados © Prohibida copia o adaptación total y / o parcial de esta obra.EPIGRAFELa vida la ha premiado...No ha cumplido los dieciocho y la riqueza, asquerosa opulencia y un sinfín de vicios le abrazan como el ca
Última actualización : 2025-09-01 Leer más