El abrazo entre ellos se prolongó en el silencio del jardín, un abrazo apretado y profundo que parecía detener las manecillas del reloj. El sol matutino terminaba de iluminar la arcada de la residencia en Hangzhou, pero para Luca y Amelia, el entorno presente se disolvió por completo. Él hundió el rostro en el cuello de su esposa, respirando el aroma familiar de su piel, sujetándola contra su pecho como si el mundo entero pudiera desvanecerse en cualquier instante si aflojaba el agarre.Con los ojos entornados y la voz reducida a un susurro rasposo que vibraba contra el oído de Amelia, Luca comenzó a desgranar los recuerdos guardados en el fondo de su memoria.—Piccola mia... guardati indietro. Guarda tutto quello che abbiamo dovuto passare per essere finalmente così, insieme e in pace —murmuró Luca, acariciándole la espalda con una lentitud llena de devoción.—Piccola mía... mira hacia atrás. Mira todo lo que hemos tenido que pasar para estar finalmente así, juntos y en paz.Amelia r
Last Updated : 2026-09-23 Read more