No sé cuánto tiempo pasó. Sentí que me ahogaba en ese beso, tan largo. Un instante antes de quedarme sin aire, Jasper apartó sus labios un poco, pero se resistía a separarse del todo, dándome un beso en la comisura de la boca.—¿No me deseas?—Sí.Su voz sonó rasposa contra mi oído, su aliento de Alfa recorriendo mi cuello acalorado.—Ahora no.—Sabes lo que quiero, Anya.Sonreí forzadamente.—Lo único que puedo ofrecerte es venganza.Su manzana de Adán se movió bajo su piel pálida. Su instinto de Alfa lo impulsaba a marcarme, pero la razón lo frenaba.—Lo único que importa es que tú quieras. Yo me encargo de lo demás. Que no se te olvide que, además de ser el Alfa de la manada Silver Crest, también controlo la red comercial más grande del norte. No dependo de ninguna manada. Así que confía en mí, solo por esta vez. No me importa si me usas o si soy un escalón en tu camino. Lo que quieras, yo te lo doy.—¿Y si quiero ser tu Luna?En ese momento, quería probar cómo se sentía estar en la
Read more