Adrián, al escucharla, miró de reojo a Anna y se rio.Anna tampoco se molestó; al contrario, sonreía con los ojos entrecerrados.Daniela pensó: ¿Estos dos están bien de la cabeza? ¿Encima se ríen?Le dirigió una mirada a Olivia, como diciendo: ¿tú entiendes a estos dos?Olivia hizo un gesto de impotencia. ¿Cómo iba a entenderlos?Esa comida en casa de los Montiel le dejó claras muchas cosas a Olivia: resultaba que cada vez que Adrián volvía al país, iba a comer allá y traía a Anna consigo. Salvo dormir, todo lo demás, comer y beber, lo hacían ahí mismo.Y los dos señores lo trataban con tanta cercanía que daban la impresión de que era un familiar más.Al verlo tan a gusto, tan natural delante de los padres de Leonardo, a Olivia le invadió una sensación rara: ese sujeto era bueno en todo, excepto en ser esposo.Es decir, era buen jefe, excelente amigo, fiel compañero y se llevaba muy bien con los mayores; pero como marido estaba reprobado.Aunque, claro, viendo lo bien que trataba a Ann
Read more