Al contrario, la envidiaba por saber exactamente qué era lo que más quería.Después de comer, las dos se fueron de compras al centro comercial.La última vez que salieron se encontraron con Natalia y pasaron un mal rato, así que Bianca se había quedado con ganas de comprar más cosas. Aprovechando que esta vez estaban de buen humor, compró muchas cosas.Al entrar a una tienda de lujo, Vanessa se le quedó viendo a un bolso apenas unos segundos de más, y Bianca le pidió al empleado que lo envolviera.—Este bolso te queda perfecto, sobre todo con la ropa que traes hoy. Se te ve increíble. Ándale, me fue súper bien con el dinero en este trabajo, yo te lo regalo —dijo Bianca con tono desprendido.Ese bolso costaba, por lo menos, diez mil dólares.A Vanessa le daba pena porque sabía que a su amiga le costaba ganarse su dinero, pero no hubo forma de que aceptara un no por respuesta.—¿Me estás menospreciando? Cuando estábamos en la escuela me cuidaste muchísimo, si no fuera por ti no estaría d
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