¿Cómo es que había cambiado tanto?Parecía que no le importaba para nada. A Camila se le descompuso la cara de la furia.¡No se creía que, en apenas unos meses, a Vanessa ya no le importara que su hombre le fuera infiel!Le envió otra foto a Vanessa. La había tomado a escondidas mientras comían.“Mira, sigue igual de guapo. No estás a su altura”.Vanessa no se guardó nada:“Sí, yo no estoy a su altura. ¿Tú sí, una inmoral y descarada que se metió con su propio tío?”Aquellas palabras fueron demasiado punzantes. Eran asuntos del pasado que Camila se negaba a recordar; precisamente por culpa de aquello, carecía de posición dentro de la familia Zárate. La furia le enrojeció la cara. Arrojó el celular hacia el otro lado del asiento y, furiosa, le ordenó al chofer que arrancara.A mitad de camino, el auto se detuvo en un semáforo de la zona comercial.Camila notó a un costado de la calle, hacia la derecha, dos figuras que le parecieron familiares, un hombre y una mujer, ambos con una presen
Read more