El aire dentro de la galería White Cube era tan frío y controlado como una bodega de vinos finos. Una mezcla de perfumes caros, notas amaderadas y el leve olor metálico del aire acondicionado formaba un aroma distintivo de riqueza y sofisticación. Luces de focos, precisas como bisturís, cortaban la penumbra reinante, iluminando no a las personas, sino a los objetos de su veneración: las obras de arte. La multitud, un ecosistema de vestidos negros, trajes a medida y copas de champán, murmuraba en tonos bajos y educados, un zumbido de abejas elegantes alrededor de flores demasiado caras.Savanah Phillips estaba allí como una pieza fuera de lugar, aunque nadie pudiera percibirlo. El vestido de seda color vino era impecable, el corte favoreciendo su cuerpo esculpido por años de pie en las cocinas. Su cabello castaño, recogido en un moño austero que tensaba la piel lisa de su frente, no dejaba un solo mechón suelto. Cada detalle estaba controlado, una armadura de perfección que vestía para
Dernière mise à jour : 2026-05-13 Read More