La lluvia comenzó de nuevo aquella mañana, suave al principio, como si el cielo dudara en llorar demasiado fuerte.Habían pasado semanas desde que se fue, pero de algún modo el mundo no se había puesto al día. La ciudad seguía moviéndose con su ritmo habitual taxis tocando el claxon, vendedores gritando, parejas apuradas bajo un mismo paraguas como si su vida entera no acabara de partirse en dos.Amara observaba desde la ventana de su apartamento, el café enfriándose entre sus manos. El lugar era pequeño, más silencioso de lo que le gustaba, pero era suyo. Cada rincón, cada libro mal colocado, cada taza sin lavar suyos. Sin el eco de sus pasos, sin el aroma de su colonia flotando en el aire, sin rastro de la mujer que había sido cuando lo amaba.La libertad no se sentía como alas.Se sentía como quedarse quieta después de haber corrido demasiado tiempo.Había dejado de revisar el teléfono semanas atrás. Los primeros días lo miraba cada hora, esperando un mensaje que nunca llegaba, bus
Última atualização : 2026-01-30 Ler mais