Gavrel.En un inicio, el primer líder gobernó la mafia roja desde las sombras más absolutas, acatando leyes ancestrales dictadas por hombres que existieron antes de que el mundo tuviera memoria. Su sistema funcionaba por una razón: la existencia de la ’Ndrangheta solo alimentaba el imperio del monarca ruso. Otto Meyer no era un hombre de orden, respeto o confianza. Era el caos. Si los clanes comerciales de la calabresa lograron expandir sus garras por Italia, Alemania y el resto de las potencias mundiales, fue gracias a la brutalidad errática de su líder y de los perros que seguían su doctrina. Una realidad cruel, pero innegable es que la carne humana es un negocio rentable; genera fortunas inmensas hasta que los cerdos que la manejan se vuelven demasiado ruidosos. El exceso de atención no atrae socios estratégicos, atrae competencia. De la peor especie. Una guerra de desgaste donde lo primero que se desangra son las alianzas, las lealtades y, finalmente, la mercancía. Mikhail ente
Last Updated : 2026-10-01 Read more