—Señorita Anna, es hora de la cena —anunció Ferdi con cortesía, llamando a la puerta.—Sí, un momento —respondió ella.Se apresuró a acomodarse el cabello frente al espejo antes de abrir. No sabía por qué sentía aquel nerviosismo repentino, como si algo estuviera a punto de suceder.—El señor y la señora la esperan en el comedor —añadió Ferdi—. Permítame acompañarla.Anna asintió y lo siguió por el largo pasillo de la enorme casa. A cada paso, el aroma suave de una sopa caliente flotaba en el aire, reconfortante… casi demasiado hogareño para su inquietud.—Anna, ven, siéntate aquí —la llamó Matilda con una sonrisa cálida apenas apareció en el umbral.—Perdón por hacerte esperar, mamá —murmuró Anna en voz baja.—No pasa nada. Además, Liam todavía no ha llegado —respondió Matilda con naturalidad.Anna frunció ligeramente el ceño.—¿Liam?—Liam es nuestro único hijo —explicó Jonathan, mirándola con amabilidad.Ella asintió y forzó una sonrisa.Seguro que es solo una coincidencia, se dijo
Última actualización : 2026-02-23 Leer más