El despacho de Diego tiene una ventana orientada al norte.Luz indirecta. Sin sombras duras. La luz que los arquitectos buscamos para los estudios de dibujo porque no engaña sobre el color de nada.Con esa luz, el dibujo de Leo enmarcado junto al cristal se ve exactamente como es: una casa de cinco ventanas, trazo de niño de cuatro años, un cielo azul que no llega hasta el tejado.Diego lo sigue mirando.Yo sigo sentada.—Repítemelo —digo—. Desde el principio. Con los datos.Diego asiente. Es la forma en que trabajamos cuando algo pesa: primero los datos, luego lo demás.—Elena me llamó el viernes a las once de la noche. Hora de Madrid. —Apoya el índice sobre la mesa, como si marcara una cota—. Mateo empieza las vacaciones de invierno el diecisiete de julio. Ella tiene un congreso en Barcelona la semana siguiente. Propone volar a Madrid el domingo diecinueve, dejar a Mateo conmigo del lunes veinte al domingo veintiséis, e ir y venir a Barcelona en tren.—¿Y la visita que tenías previs
Last Updated : 2026-09-29 Read more