Al ver a Emiliano y Paola frente a ella, Alicia se quedó levemente paralizada. Instintivamente dio un paso hacia un lado, como si supiera que debía guardar cierta distancia, cierta dignidad.Emiliano no sabía que ya había firmado el acuerdo de divorcio, y los demás mucho menos. A los ojos de cualquiera, Alicia seguía siendo su esposa.Ivanna sonrió y preguntó con naturalidad:—Señor Emiliano, ¿ella es su esposa?Al escuchar eso, la mirada de Paola hacia Alicia se tiñó de un matiz desafiante.—No —respondió Emiliano, mirando directamente a Alicia.La sonrisa de Paola se tensó apenas:—Emiliano y yo somos amigos.Ivanna y Kiara estaban acostumbradas a tratar con presidentes y altos ejecutivos; sabían bien que muchos tenían amantes. Entendieron la situación y sonrieron como si nada, fingiendo no notar nada extraño.Alicia permanecía a un lado, sintiendo el frío recorrerle el cuerpo de pies a cabeza.—Alicia —la llamó Emiliano de pronto.Paola también sonrió:—Alicia, ¿por qué actúas co
続きを読む