El día transcurrió tranquilo en MonteiroCorp.Firmas, brindis, felicitaciones: el proyecto entre las empresas finalmente estaba consolidado.Pero, en lo alto del edificio, dentro de la oficina acristalada, Augusto Monteiro no conseguía concentrarse en nada.El contrato estaba cerrado, el éxito garantizado, pero su mente giraba alrededor de una sola cosa:Eloise.Sabía que necesitaba hacer algo diferente.No un simple regalo ni flores.Necesitaba un gesto a la altura de lo que sentía, algo que marcara definitivamente aquella nueva etapa entre ellos.Se sentó ante el escritorio, tamborileando los dedos sobre la superficie de cristal, hasta que tomó el celular y marcó un número conocido.— Cláudia, necesito tu ayuda —dijo directamente.Al otro lado, ella respondió con aquel tono maternal de siempre:— ¿Qué estás tramando, Augusto?— Nada malo. Al contrario —sonrió de lado—. Quiero hacer algo… memorable. Pero no puedo equivocarme con los detalles.Ella rio, ya intrigada.— Envíame todo po
Última actualización : 2026-09-15 Leer más