La respiración de ambos se mezclaba. Eloise dio un paso atrás, confundida por el torbellino de emociones que sentía: amor, rabia, deseo, todo al mismo tiempo. Pero antes de que pudiera decir algo, la voz de Lucas sonó detrás de ellos: — Bonito espectáculo, Monteiro —dijo con una media sonrisa, cargando cada palabra de ironía—. Pero el próximo baile… es mío. Augusto giró el rostro, con los ojos verdes echando chispas. Eloise sintió que el aire volvía a hacerse pesado. Lucas dio un paso atrás, observándolos, y su sonrisa desapareció por completo. Sus ojos se oscurecieron. Había algo frío en ellos. Algo que nadie en aquella mesa habría sido capaz de prever. Mientras el grupo regresaba a sus asientos y el sonido de la banda llenaba el bar, Lucas permaneció inmóvil, apretando el vaso entre los dedos hasta que el hielo se quebró. Un pensamiento simple y venenoso se formó en su mente: “Él siempre me quita todo lo que es mío.” Y la sonrisa que apareció después era demasiado tranq
Last Updated : 2026-09-05 Read more