El edificio de VisionLab estaba tan concurrido como siempre, pero Eloise sintió una punzada de nostalgia al atravesar la entrada.Cada paso despertaba recuerdos: los días ajetreados, las risas con el equipo, el apoyo que recibió cuando todo parecía derrumbarse.Cuando se abrió la puerta de la oficina, Heitor ya estaba allí, apoyado contra el escritorio, con aquella sonrisa irónica que ocultaba su buen corazón.— Ya sé qué te trae por aquí —dijo, haciendo un puchero—. Vas a abandonarme oficialmente, ¿verdad?Eloise rio, sin poder negarlo.— Sí, lamentablemente.Él respondió con dramatismo:— Estoy herido.Los dos rieron juntos y el ambiente ligero se apoderó de la sala.— Vine a darte las gracias, de verdad —dijo Eloise, con un tono más tranquilo—. Tú y tu equipo fueron increíbles conmigo. Aprendí muchísimo aquí.Heitor asintió, cruzándose de brazos.— Te mereces todo lo bueno, Elô. Y si algún día necesitas… cualquier cosa, de verdad, solo tienes que buscarme.Ella sonrió.— Gracias, H
Última actualización : 2026-10-03 Leer más