Busco un lugar mejor para agarrarme. Me sujeto a un asiento y me quedo de espaldas al pasillo, y nos vamos apretujando contra el asiento. Entonces, sin esperarlo, Verônica aparece a mi lado.— ¿Agua de salchicha, tú por aquí? —pregunta Verônica, con una sonrisa irónica.— Pomba gira cabeza abajo, ¿no deberías estar trabajando en vez de estar paseando en este autobús? —respondo, con la misma ironía.— Ah, el trabajo estaba aburrido, así que decidí dejarlo —responde ella, encogiéndose de hombros.— Te echaron también, ¿verdad? —provoco.— Sí, así fue. Y me pongo hecha una fiera —admite ella, con un suspiro.— Yo también vivo indignada. ¡Y lo que más me indigna es la redecilla y el delantal, jajaja! —bromeo.— ¡Yo, jajajaja! —se ríe ella.— ¿Y qué vas a hacer ahora? —pregunto, curiosa.— Voy a ver si consigo otro. La cosa está apretada en mi casa. Mi vieja está en cama, la universidad atrasada y yo quiero salir de esa favela. Todos los días un tiroteo. Hubo uno ahí que nadie aguanta. Y y
Last Updated : 2026-10-09 Read more