— Está... Él pidió que tuviéramos un encuentro, y yo negué —admito. (Él ya lo sabía.)— Lo sabía... Si yo no lo descubriera, nunca lo sabría, ¿verdad? —pregunta él, con voz cargada.— No lo sabrías, porque te conozco. Y él dio la insinuación, pero yo no quise —respondo, con firmeza.— ¿Será, Alice? ¿Será? —insiste él.— ¿Será qué? —pregunto, confundida.— Vamos, Alice. Te busco en la cama, y me niegas. Hace días que no tenemos ningún tipo de relación. Estás fría conmigo. ¿Por qué no me dejas tocarte? ¿Hay algún hombre? ¡Dime, acabo con su raza! ¡No acepto a nadie en mi lugar! —explota él, con los ojos echando chispas.— No hay hombre, ninguno... Davi, ¿qué está pasando contigo? ¿Por qué esos celos? —pregunto, sintiendo el corazón apretarse.— Te voy a decir qué está pasando: no correspondes a mis toques. ¿Por qué, Alice? Nunca me negaste, y ¿ahora esto? ¿Ya no me deseas? ¿Es eso? —pregunta él, con voz embargada.— Mi bien, nunca existió otro, y sí, te deseo como hombre —respondo, con
最終更新日 : 2026-10-09 続きを読む