La noche transcurrió con una lentitud desesperante, Jean no reaccionaba, permanecía inmóvil en la habitación de cuidados intensivos mientras las máquinas marcaban el ritmo constante de sus signos vitales. Fiorella terminó quedándose dormida sentada junto a la cama, aferrada a su mano como si soltarla significara perderlo para siempre. Incluso dormida, sus dedos seguían entrelazados con los de él.Al mismo tiempo, Giorgio y Lia abandonaban la clínica rumbo a la casa del lago. Mark decidió quedarse en la mansión Bellamonte cuidando de Will, a quien finalmente le habían dado el alta tras comprobar que la bala solo había rozado su hombro.El camino al lago fue silencioso, inguno de los dos tenía ánimo para hablar.Cuando Giorgio abrió la puerta de la enorme casona, un agradable calor los recibió de inmediato. La chimenea ya estaba encendida y el fuego crepitaba suavemente, iluminando el salón con una luz anaranjada. Sobre la mesa del comedor los esperaba una cena cubierta cuidadosamente p
Última atualização : 2026-10-11 Ler mais