El propio camino de Marcus se reveló más gradualmente que el de su hermana mayor, y de manera considerablemente diferente, un hecho que ocasionalmente preocupó a Carol durante sus primeros años de adolescencia, al verlo atravesar esa etapa con una reserva silenciosa y cuidadosa que se sentía, por momentos, como lo opuesto a todo lo que Elena había encarnado desde la infancia. Él no quería construir jardines, ni marcos de trabajo, ni elaborados sistemas de rendición de cuentas. Quería, hasta donde Carol y Damian podían determinar durante sus años de escuela secundaria, principalmente que lo dejaran en paz con sus cuadernos de bocetos, llenando página tras página con dibujos cuidadosos y detallados que rara vez mostraba a nadie y aún más rara vez discutía.—Me preocupo por él a veces —le admitió Carol a Damian una noche, ambos de pie en el umbral de la habitación de Marcus, observando a su hijo encorvado sobre su escritorio con la concentración particular y absorbida que no dedicaba a n
آخر تحديث : 2026-10-16 اقرأ المزيد