La llamada entró justo después de las diez de la noche, con el nombre de Elena iluminando el teléfono de Celeste desde la mesa de centro de Isabella. Celeste lo miró fijamente durante un momento antes de contestar, con algún viejo reflejo en su interior preparándose para la preocupación, para preguntas que aún no tenía la fuerza de responder. * Mamá. * *Mija.* - La voz de Elena sonó suave, cuidadosa, con esa dulzura particular que reservaba solo para Celeste, la misma voz que había usado cuando Celeste era pequeña y se había raspado una rodilla, o más tarde, ya más grande, cuando volvió a casa del hospital después del funeral de su padre incapaz de hablar en absoluto -. ¿Cómo estás? Isabella me dijo que te estás quedando con ella. * Estoy bien. - La mentira vino de forma automática, como siempre, antes de que Celeste se diera cuenta y exhalara, dejándola desmoronarse -. No estoy bien. Pero lo estaré.Hubo una pausa en la línea, cálida y sin prisa, el tipo de silencio que solo su ma
Última atualização : 2026-07-28 Ler mais