Después de que Regina comió un poco de fruta y jugaron un rato, la niña accedió a salir a la sala y entretenerse con algunas muñecas. Rebeca le cambió la ropa con delicadeza. Al acariciarle la cabeza con ternura, varios mechones gruesos de cabello se quedaron en sus dedos, revelando el avance del tratamiento. Zully ya se lo había advertido: llegó la hora de afeitarle la cabeza. Toda esa actividad fue suficiente para que el cansancio extremo hiciera efecto y Regina se quedara dormida en menos de dos minutos. Rebeca caminó hacia la sala y se dispuso a terminar el montón de pendientes que le encargó Alfonso. En ese momento, Zully se acomodó en el sillón de al lado. Jugó nerviosa con sus manos y, por la rigidez de su semblante, se notaba que no tenía buenas noticias que darle. Le recordó la fecha aproximada para el nuevo ciclo de quimioterapia. Tras dudar un instante, la enfermera le explicó que, según los últimos estudios de laboratorio y el panel sanguíneo, el oncólogo ajustaría el
Last Updated : 2026-09-26 Read more