La finca privada del gobernador, ubicada a las afueras de la ciudad, resplandecía bajo la noche estrellada. Los inmensos jardines estaban decorados con luces cálidas, y la música de una orquesta sinfónica flotaba sobre la élite política y financiera del país.El salón de cristal estaba repleto. Don Salvador Valcázar conversaba con el gobernador en el centro de la sala, proyectando la imagen de un imperio intocable. A pocos metros, Emilio intentaba mantener una sonrisa relajada, aunque el sudor perlaba su frente. A su lado, Camila sostenía una copa de champán con ambas manos, pálida y con la mirada perdida. Su bolso de mano, un pequeño clutch plateado, colgaba rígidamente de su hombro.—Ahí están —murmuró Dante.Isabella y Dante acababan de cruzar las puertas del salón. Todas las miradas se desviaron hacia ellos.Isabella llevaba un vestido de seda rojo rubí, con un escote en V profundo y una abertura en la pierna que exigía atención absoluta. Su cabello cobrizo caía en ondas sobre un
Última actualización : 2026-08-24 Leer más