El espejo de cuerpo entero del vestidor reflejaba a una extraña. O quizás, pensó Isabella, por fin estaba reflejando a la mujer que siempre había estado escondida bajo las sombras de la mansión Valcázar.Físicamente, Isabella siempre había sido imponente, pero durante tres años se había esforzado por suavizar su imagen. Con su metro setenta y cinco de estatura, solía usar zapatos de tacón bajo para no sobrepasar a su esposo. Su cabello, de un tono castaño oscuro casi cobrizo, espeso y ondulado, solía llevarlo recogido en moños recatados que la hacían lucir mayor y severa, la perfecta "esposa corporativa" que no llamaba la atención. Sus ojos, de un intenso color avellana que cambiaban a verde bajo la luz del sol, solían esconderse detrás de gafas de lectura con montura de tortuga.Pero esta noche, no.Isabella dejó caer las gafas sobre el tocador de mármol. Cepilló su cabello hasta que las ondas oscuras cayeron en cascada sobre su espalda desnuda. Luego, se deslizó dentro del vestido r
Última actualización : 2026-08-24 Leer más