El reloj del búnker marcaba las cinco de la madrugada cuando las puertas del ascensor se abrieron.Isabella estaba de pie junto a la mesa de conferencias, con los brazos cruzados y la espalda recta. A su lado, Sofía Ferrara tomaba un sorbo de café, observando con curiosidad periodística.Lorenzo y dos guardias entraron arrastrando a Emilio Valcázar.El ex CEO, el "niño de oro" que siempre olía a perfume caro y llevaba trajes de miles de dólares, era una visión patética. Estaba cubierto de barro, temblaba incontrolablemente y tenía las muñecas esposadas. Lorenzo lo empujó hacia una silla de metal en el centro de la sala.Dante entró en último lugar. Se quitó el abrigo oscuro y se apoyó contra la pared, cruzando los tobillos con una elegancia perezosa, cediéndole el escenario por completo a su esposa.Emilio levantó la vista. Al ver a Isabella, un destello de desesperación iluminó sus ojos enrojecidos.—Isabella... —graznó Emilio, intentando inclinarse hacia ella—. Mi amor, diles que me
Última actualización : 2026-08-27 Leer más