La mañana llegó con doña Reyes ya al teléfono antes de que Alba hubiera terminado el café.—La Gala Ferrer es esta noche —dijo, sin tan siquiera un saludo previo—. Estará todo el consejo, y también la mitad del cuerpo de prensa. Es esencial que la familia aparezca unida este año, especialmente con todo este habla sobre los problemas de la empresa. —Una pausa, deliberada—. Tú asistirás, Alba. Sin excusas esta vez.—Estaré allí —dijo Alba simplemente, y colgó antes de que su suegra pudiera añadir nada más.Pasó parte de su pausa del almuerzo eligiendo el vestido: verde esmeralda intenso, ajustado, del tipo de vestido que no necesitaba joyas para dejar clara su intención, y lo colgó con cuidado en su armario aquella tarde, permitiéndose, por una vez, un pequeño destello de anticipación. Había pasado mucho tiempo desde la última vez que había esperado con ganas ser vista en algún sitio.Mireia llegó a la mansión poco después de las cuatro, insistiendo en que había tenido una noche terribl
Última actualización : 2026-07-31 Leer más