Tras ir a la universidad a dar algunos recados y buscar un documento para Marcelo, Milena se fue a la mansión; necesitaba un baño, ponerse ropa limpia y ver a sus hijos. Después de alimentar a los bebés, entró a la ducha. El agua caliente le caía sobre los hombros, pero no lograba llevarse la tensión acumulada de los últimos días. Apoyó las manos en la pared de la cabina y cerró los ojos. Estaba aliviada porque hoy le darían el alta a Marcelo después del almuerzo. Solo de pensar en eso, una pequeña sonrisa apareció en sus labios. Finalmente volvería a casa. Cerró la llave, se envolvió en la toalla y fue a la habitación. Escogió una ropa sencilla, pero bonita. Un vestido claro, el favorito de Marcelo. Quería que la viera así, ligera, tranquila, como si todo estuviera bien. Antes de salir, miró las cunas donde dormían los bebés. Estaban tranquilos. Milena se acercó y les pasó la mano con cariño por las caritas. —Papá va a volver a casa hoy… —susurró, con el corazón apretado pero al
Última actualización : 2026-09-06 Leer más