Ella empezó a negar con la cabeza incluso antes de que él terminara. — Bruno, no… — Espera. — Levantó la mano, pidiendo que le dejara concluir. — Solo necesito que vayas conmigo. — No. La respuesta salió automática, firme. — No es nada del otro mundo. Solo tienes que aparecer, quedarte allí una hora. No puedo llegar solo. — Eso no es problema mío. Se pasó la mano por el rostro, como si intentara contener la frustración. — Me traicionó, Mila. Aun así… — soltó una risa breve, amarga — todavía amo a esa mujer; no quiero que me vea destruido. Milena lo miró con una mirada diferente, menos defensiva. Había comprensión allí, quizá incluso compasión. — Entonces no vayas. — Necesito ir. Son negocios, contratos, compromisos que no puedo ignorar. Pero si aparezco solo, ella va a notar que todavía me afecta. Y va a estar allí con el nuevo marido… el hombre con el que me traicionó. Milena permaneció en silencio, absorbiendo cada palabra. — Solo necesito que ella crea que he seguido a
Última atualização : 2026-09-11 Ler mais