Milena estaba sentada en la alfombra del salón, rodeada de juguetes esparcidos y cuatro risas diferentes resonando por el apartamento. Leon corría de un lado a otro con un avión de juguete en la mano. Valentina daba palmadas sentada en el regazo de la madre. Los otros dos discutían en palabras difíciles de entender qué dibujo ver después del tentempié. Era uno de aquellos raros momentos en que la vida parecía sencilla. Milena sonreía, una sonrisa verdadera esta vez, mientras fingía que el juguete de Leon necesitaba aterrizar en su pierna. — ¡Cuidado con la turbulencia, comandante! — dijo ella, entrando en el juego. Leon soltó una carcajada. Valentina tiró del pelo de la madre, impaciente por atención exclusiva. — Tranquila, princesa, mamá ya es tuya. Álvaro estaba en el sillón, leyendo algo en el periódico. Lívia terminaba de doblar ropa en el sofá, observando la escena con cariño, mientras contaba lo que había pasado en el trabajo. Hasta que Leon dejó de correr de repente, que
Última actualización : 2026-09-11 Leer más