Salí del coche yo también y la vi a lo lejos, de pie, junto al lago, quitándose la gabardina y dejándola a un costado. Vi cómo se acuclillaba en la orilla, completamente desnuda, y cogía un montoncito de agua con ambas manos para luego echársela en la cara. Volvió a ponerse de pie. Se desató la coleta y ondeó su cabellera al viento con mucha clase. Con el sol a contraluz, su silueta se fundió a la perfección con el paisaje. Levantó los brazos para volver a atarse el pelo y sus curvas se marcaron todavía más en la inmensidad de la pradera. Sus pechos perfectos, su trasero grande y respingón, su barriguita hinchada… Ni siquiera el rechazo que sentía por esto último impidió que me acercara, sin sigilo, sin disimulo, sin rodeos, y la abrazara por detrás, con cariño, con suavidad, con ternura…—D-Dami… —murmuró, entre sorprendida y nerviosa.—Sh… —le susurré yo, en un oído, afianzando el abrazo, pegándome a ella, haciéndole dar tres pasos hacia adelante.Salomé se estremeció al sentir mi m
Última atualização : 2026-08-14 Ler mais