~ANNA~ Han pasado varios días desde que llevé a Alexander al cementerio y, desde aquella noche, no ha vuelto a dormir en la habitación de invitados. No ocurrió porque tomáramos ninguna decisión al respecto. La segunda noche simplemente llegó la hora de acostarnos y ninguno mencionó siquiera la posibilidad de que se fuera a otro cuarto. La tercera pasó exactamente lo mismo. Después dejamos de fingir que aquello necesitaba una explicación. Dormimos juntos todas las noches, a veces abrazados, otras cada uno ocupando su lado de la cama hasta que durante la madrugada alguno termina buscando al otro entre las sábanas. Y, tal como acordamos, no ha pasado nada más. Nada de besos, nada de sexo, nada de esas caricias que ambos sabemos perfectamente hacia dónde nos llevarían si nos permitiéramos continuar. Lo curioso es que ya ni siquiera me resulta extraño. Esta noche Alexander me ha invitado a cenar. Nada extraordinario como cuando me pidió casarme con él, simplemente un restaurant
آخر تحديث : 2026-10-12 اقرأ المزيد