La luz del sol que entraba por los ventanales del comedor de la mansión Pierce era brillante, casi ofensiva, contrastando con el terror frío que aún anidaba en el estómago de Scarlett.Llevaba un suéter gris de cachemira, holgado, y el cabello recogido en un moño desordenado. Había sobrevivido a la intrusión de Victoria de la madrugada gracias a su actuación de víctima traumatizada, y aunque su pulso seguía alterado, estaba convencida de que había salido ilesa. Se sirvió una taza de té de manzanilla con manos temblorosas, interpretando a la perfección el papel de la esposa dopada.Roman estaba en la cabecera de la mesa, frotándose las sienes con frustración. A su derecha, Victoria Sterling cortaba una manzana con una precisión clínica.Scarlett tomó asiento en silencio.Victoria levantó la vista. Sus ojos, afilados e insondables, se clavaron en Scarlett. No había rastro de la mujer frenética de la madrugada; ahora era la directora financiera impecable y calculadora.—Te ves un poco pál
Last Updated : 2026-09-16 Read more