Veinticuatro horas antes… La risa de Emma fue devorada sin esfuerzo por los graves retumbantes de la discoteca más exclusiva de Toronto. Sobre la multitud, intensos haces de luz láser carmesí y zafiro cortaban la densa bruma de humo, proyectando siluetas danzantes sobre la concurrida pista. El bajo vibraba a través de las suelas de sus tacones, marcando un ritmo que se sentía vivo, eléctrico e embriagador. Era su primera salida nocturna desde que regresó de Inglaterra tras terminar su carrera universitaria. Había extrañado esto: el aire frío canadiense afuera, el perfil familiar de la ciudad y, sobre todo, a las amigas que ahora la rodeaban, bailando como si el tiempo se hubiera detenido. —¡Ni siquiera puedo explicarles lo bien que se siente estar de vuelta! —gritó Emma por encima de la música, con una sonrisa radiante bajo las luces estroboscópicas. Su mejor amiga le pasó un brazo por los hombros, atrayéndola hacia sí. —¡Te extrañamos muchísimo, Emma! ¡Ni se te ocurra volv
Last Updated : 2026-08-13 Read more