—Esa es la mujer ideal para mi hijo —dijo Emma en un murmullo impregnado de admiración, apretando con delicadeza la mano de su esposo Charles mientras no apartaba la vista de la pista. —Tenías toda la razón, querida esposa —respondió Charles, sonriendo con satisfacción contenida al ajustar su postura—. Gema Walton y nuestro hijo tienen una química innegable. Ambos volvieron a fijar sus miradas en la pareja que se hallaba en el centro del imponente salón, ajena al murmullo de admiración que los rodeaba. Gema tragó grueso, sintiendo un nudo amargo atorado en la garganta. Sin embargo, recordando cada humillación, cada segundo de desprecio y todo lo que había sucedido la noche anterior, apretó la mandíbula y le sostuvo la mirada a Domenic. Aunque sus piernas temblaran bajo la tela del vestido negro y sintiera un vértigo sordo recorrerle la espina dorsal, se aguantó firme. Por dentro, en lo más profundo de su pecho, deseaba gritar, sacar todo ese dolor sofocante que le quemaba el corazó
Last Updated : 2026-09-22 Read more