La mención de Gema hizo que Domenic la recordara de manera vívida y palpitante: su piel, su llanto, sus palabras desgarradoras de hace unos minutos. Su adorada Gema, a quien ahora comenzaba a comprender cuánto le importaba, mucho más allá del deseo físico, mucho más allá de los contratos. Ella le importaba de verdad.—Ella es una mujer real, no una cazafortunas miserable como tú.—¡Me respetas! —Malvina le cruzó el rostro con una bofetada sonora.Domenic no devolvió el golpe, pero empuñó sus manos con tal fuerza que sus nudillos crujieron.—Cargué nueve meses a Mael en mi vientre —siseó ella con veneno—, lo crié sola, tuve que reconstruir mi autoestima porque mi cuerpo cambió por completo al dar vida... Y no voy a permitir que me rechaces de esta manera. Te lo dije muy claro, Domenic Villarreal: ibas a lamentar haberme dado la espalda. No soy una mujer de jugar, y si juego con fuego, sé muy bien cómo no quemarme... pero sí cómo quemar a los demás. Aunque no lo quieras admitir, sigues
Última atualização : 2026-10-07 Ler mais