Temblé, mis labios abiertos, mis ojos sin distinguir formas. Su boca descendió y me besó con ardor, con deseo, mientras se movía como un animal y se frotaba contra mi sensibilidad, sin dejar que el agua retrocediera, que la energía me consumiera.Lo abracé con las manos y las piernas, le devolví el beso entre estremecimientos violentos.Gruñó por lo bajo, me mordió el labio, se tensó, su vientre se cinceló, sus pectorales pegados a mis senos que lagrimearon con furor y… se corrió. Su calor reventó entre mis pliegues, su punta buscó mi calor y chorros espesos y calientes empaparon mi candor.Nos separamos para respirar, sin soltarnos, pese a que la bala salió disparada cuando su orgasmo intensificó el mío y mis paredes lo rechazaron con las contracciones.Lo abracé con fuerza, me aplasté contra su torso, sin retener el remolino de emociones y sensaciones que me provocó su carácter, su excitación, su cuido y su hombría.―Lo quiero, te quiero… Quiero que me tomes, quiero que me inundes,
Última actualización : 2026-10-09 Leer más