―He querido saber esto desde hace mucho… No sé si tengo el derecho, pero puedes no responder si te incomoda, pero ¿por qué decidiste ser una vaca lactante para fetichistas?Pestañeé sorprendida, no solo por su pregunta, sino por la forma en la que la dijo, por la manera en la que su rostro no se modificó, ni siquiera pareció asqueado.Lo sopesé por un segundo, me rasqué el cuello y suspiré tras un largo rato.―Hace casi dos años, mi madre murió ―indiqué sin tartamudear, sin que la tristeza me sobrecogiera, y mi lengua se ablandó y le conté todo lo que pasó.Mis mejillas se sonrojaron cuando confesé que estuve a punto de morir de inanición, que vender mi cuerpo no supuso un real conflicto cuando la otra alternativa, la de seguir a mi madre, no me hizo gracia. Le dije que no lo hice por mí, sino por Andrea, de la que le hablé un rato sin que pudiera detenerme.Ni siquiera me fijé mucho en su expresión, en su silencio, solo dejé salir todo aquello de lo más profundo de mi ser, porque, si
Última actualización : 2026-10-03 Leer más