Capítulo 26 El retumbo del portazo dado por Yasmín todavía reverberaba en las paredes de cristal de la oficina de la dirección general. Dentro de la estancia, el silencio era asfixiante. Sebastián se quedó paralizado tras su escritorio, con la respiración agitada y los ojos fijos en la puerta cerrada, consumido por una mezcla de rabia, celos y una vaga sensación de vacío. A su lado, Federica acomodaba su bolso con parsimonia, dibujando en sus labios una sonrisa de satisfacción cínica tras haber visto cómo la supuesta trampa de las pruebas se desmoronaba por completo. Apolo, de pie en el rincón, miró a Sebastián y luego a Federica. Una profunda ola de decepción y asco le recorrió el pecho. Ver la ceguera egoísta de su amigo, la arrogancia impune de Federica y la manera implacable en que habían acorralado a Yasmín terminó por romper algo dentro de él. Sin decir una sola palabra, sin pedir permiso ni recoger los expedientes que yacían sobre la mesa, Apolo dio media vuelta, abrió la pue
Última actualización : 2026-09-22 Leer más